La distracción del fracaso y la UNAM
En el 2003 se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa (Gaceta Parlamentaria) de decreto para inscribir con letras de oro en el Muro de Honor del Palacio Legislativo de San Lázaro “Universidad Nacional Autónoma de México”, dicha iniciativa fue incluso suscrita por quienes ahora son servidores públicos del más alto nivel en el gobierno
El gobierno federal ha fracasado en el combate a la corrupción, disminución de los feminicidios, violencia, extorsión y robos; no supera la crisis económica ni tampoco mejora el sistema de salud.
En lugar de que se debatan a nivel nacional las políticas públicas implementadas por el gobierno en estos y muchos otros ámbitos, el Presidente de la República nuevamente genera un distractor mediático y ataca a la Universidad Nacional Autónoma de México.
En el 2003 se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa (Gaceta Parlamentaria) de decreto para inscribir con letras de oro en el Muro de Honor del Palacio Legislativo de San Lázaro “Universidad Nacional Autónoma de México”, dicha iniciativa fue incluso suscrita por quienes ahora son servidores públicos del más alto nivel en el gobierno.
Desde entonces, tal iniciativa expresaba que “La Universidad Nacional fomenta el sentido de la democracia a través de la educación en la libre discusión de las ideas y en la tolerancia de todas las formas de pensamiento; apoya la creación de otros centros de educación superior en todo el territorio nacional y fortalece un México cada vez más libre y con una conciencia más clara de su ser y de su destino a través del conocimiento y el pensamiento crítico.
“En el seno de la universidad se han conjugado las ideas que dan origen lo mismo a reformas constitucionales que a políticas públicas, partidos políticos, instituciones democráticas, hallazgos científicos, música y letras, expresión plástica, avances tecnológicos y las más diversas formas de investigación, pero sobre todo el entrañable amor a México”.
En ese mismo 2003 se aprobó tal iniciativa con el voto de legisladores de todos los partidos, bajo las consideraciones de que: “A lo largo de 452 años, la Universidad ha sido el factor determinante del quehacer cultural de la nación.
“Durante el virreinato, lo mismo que al nacer la República y después como contribuyente al pensamiento revolucionario de 1910, la Universidad fue el eje intelectual de la gesta democrática de la nación.
“Fue al consumarse la victoria insurgente cuando, por primera vez, la Universidad de México se llamó Universidad Nacional. “A la vuelta del siglo XIX al XX, Justo Sierra aglutina y relanza la tarea universitaria que en pocos años logra enriquecer el contenido ideológico del proceso revolucionario y conquista su autonomía, asociada a una clara vocación latinoamericana, expresada en el lema vasconceliano: ‘Por mi raza hablará el espíritu’ y en el escudo que ostenta la Universidad Nacional Autónoma de México”, —me refiero a— la universidad de Manuel Gómez Morin, la de la genuina autonomía en que el trabajo científico es tan libre como la esencia de la filosofía, libre de las injerencias de las que hoy se ven nuevamente amenazadas.
“Hoy la UNAM constituye el proyecto cultural más ambicioso y consolidado del pueblo de México. Uno de cada diez estudiantes de licenciatura y uno de cada seis estudiantes de posgrado del país están inscritos en sus aulas y uno de cada dos doctores graduados en el país egresa de la UNAM.
“Así, la Universidad Nacional Autónoma de México contribuye a la formación de profesionales más que ninguna otra institución educativa del país, aporta la mitad de la investigación científica que se realiza en México y es, por excelencia, el espacio para la discusión libre, plural y respetuosa de los grandes temas nacionales que comprenden la construcción de nuestra democracia”.
Por lo tanto, los ataques de que ha sido objeto la UNAM sólo se explican para distraer la atención de que, por ejemplo, la organización de la sociedad civil TheWorldJusticeProject (WJP-INDEX-21.pdf [worldjusticeproject.org]), con el Índice de Estado de Derecho 2021, ubique a nuestro país en el ranking de Ausencia de Corrupción en el lugar 135 de 139 naciones evaluadas, sólo por arriba de Uganda, Camerún, Camboya y República Democrática del Congo. El gobierno federal ha reconocido un incremento de 7.1% del feminicidio y padecemos un número terrible en homicidios dolosos.
