Gobierno improvisado
Lamentablemente, el PND carece de indicadores objetivos reales y coherentes y, por otra, se plantean cifras y datos que ponen en duda los discursos de las conferencias mañaneras.
En tanto los problemas se van acumulando en agravio de la sociedad, el documento que debería ser la guía es incongruente e improvisado.
El Plan Nacional de Desarrollo (PND) debiera ser “…un instrumento para enunciar los problemas nacionales y enumerar las soluciones en una proyección sexenal”, pero, sobre todo, el documento que nos brindara certidumbre sobre la planeación estratégica del gobierno, con independencia de la pirotecnia discursiva de campaña.
Lamentablemente, el documento presentado carece de indicadores objetivos reales y coherentes y, por otra, se plantean cifras y datos que ponen en duda los discursos de las conferencias mañaneras, por ejemplo, como crecer el PIB al 4% anual, y bajar la delincuencia, entre otras.
Los lineamientos y principios rectores en los que se enmarca el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 son:
“…en primer lugar: acabar con la corrupción en toda la administración pública, no sólo la corrupción monetaria, sino la que conllevan la simulación y la mentira”. Al respecto, en los primeros meses hemos visto, con asombro y preocupación, ciertos nombramientos que dejan mucho qué desear para que garanticen acabar con la corrupción, la simulación y la mentira.
“…poner fin a los dispendios con una política de austeridad republicana”. Derivado de la implementación de su política de austeridad, miles de servidores públicos fueron despedidos sin que, previamente, se hubiere hecho un estudio detallado sobre quiénes en realidad debían ser despedidos. Y se afectaron derechos de las personas que también prestan un servicio al público, por lo que se han presentado miles de demandas y diversas acciones de inconstitucionalidad, pero lo peor de todo es que esas acciones de austeridad no garantizan un servicio eficaz y eficiente al servicio del público. Y el temor e incertidumbre entre los servidores públicos continúa.
“Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”. Apenas la colaboración pasada, en este mismo espacio de Excélsior, dábamos cuenta de un memorándum con el que, al margen de la ley y por encima de la ley, se dejaba sin efectos la reforma constitucional en materia educativa. Esto es sólo una muestra de lo que será el sexenio en los temas que Él determine qué será justo o injusto.
“Ante el sistemático quebrantamiento de las leyes, tanto en su espíritu como en su letra, hemos de desempeñar el poder con estricto acatamiento al orden legal, la separación de poderes, el respeto al pacto federal, en observancia de los derechos sociales, colectivos y sociales (sic), empezando por los derechos humanos, y el fin de la represión política; nada por la fuerza; todo, por la razón; solución de los conflictos mediante el diálogo; fin de los privilegios ante la ley y cese de los fueros”.
En las conferencias de prensa mañaneras se utiliza el “nosotros” como pronombre para referirse a las acciones de gobierno, pero no sólo abarcan las acciones que incumben a un solo poder, sino a los otros poderes o incluso del constituyente, como cuando afirmó que habían decidido esperar para publicar la reforma constitucional de la Gendarmería hasta que fuera aprobada por la casi totalidad de las entidades federativas, es decir, ese “nosotros” se refiere a las acciones que se toman por el mismo grupo en el poder, ya sea en el ámbito Legislativo o Ejecutivo, aunque ello violente el principio de la división de poderes, además de no desempeñar el poder con estricto acatamiento al orden legal, por ejemplo, cuando se proponen iniciativas por ese mismo grupo que afecta a los otros poderes, como el Poder Judicial de la Federación.
“Retomaremos el camino del crecimiento con austeridad y sin corrupción, disciplina fiscal, cese del endeudamiento, respeto a las decisiones autónomas del Banco de México, creación de empleos, fortalecimiento del mercado interno, impulso al agro, a la investigación, la ciencia y la educación”.
Al respecto, el Inegi presentó los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, los cuales señalan que éste disminuyó (-)0.2% en términos reales, en el trimestre enero-marzo de este año, frente al trimestre previo con cifras ajustadas por estacionalidad, y las expectativas de crecimiento son desalentadoras. Ello implica menos empleos bien remunerados y de calidad, que mejore la calidad de vida de los mexicanos; además, tampoco se ven expectativas positivas sobre el fortalecimiento del mercado interno.
Mención especial debemos hacer sobre el compromiso expreso en el PND para impulsar la investigación y la ciencia, el que ha quedado en duda a partir de los perfiles de quienes fueron designados para cumplirlo. Cabría destacar que todos los países desarrollados han basado su prosperidad en cumplir dicho compromiso.
Pero, sobre todo, en estos momentos cobran relevancia las dudas sobre el impulso a la educación, ya que el futuro de nuestro país se negocia con organizaciones que están, precisamente, al margen y por encima de la ley.
