El reto ciudadano
Los ciudadanos tenemos el derecho y la responsabilidad, primero que nada, a interesarnos por los asuntos de interés público, precisamente porque así es como se consolida una verdadera democracia, en la que la sociedad tome conocimiento informado de los asuntos y, a partir de ello, participe en la deliberación e incluso, en su caso, intervención en los asuntos de índole público.
¿Qué hacemos para contribuir en la atención de los problemas de nuestra comunidad, entidad, incluso de nuestro país?.
Es indispensable que, como ciudadanos, no abandonemos nuestro derecho y responsabilidad de participar en los asuntos públicos de nuestras comunidades, entidades estatales y, en general, del país.
Sin duda alguna que las autoridades de los tres órdenes de gobierno tienen una responsabilidad política y jurídica frente al ciudadano para atender esas problemáticas que padecemos los gobernados, y para las cuales fueron electos o, en su caso, tienen un mandato legal y constitucional, de tal manera que el Estado cumpla su función político-jurídica de atender esas problemáticas político-jurídicas que aquejan a los gobernados.
A pesar de ello, los ciudadanos tenemos el derecho y la responsabilidad, primero que nada, a interesarnos por los asuntos de interés público, precisamente porque así es como se consolida una verdadera democracia, en la que la sociedad tome conocimiento informado de los asuntos y, a partir de ello, participe en la deliberación e incluso, en su caso, intervención en los asuntos de índole público.
Es necesario cobrar conciencia de la situación que estamos padeciendo la mayoría de los habitantes en el país, sin distinción de ningún tipo, aunque, obviamente, algunos con mayor afectación que otros, pero que esta conciencia de la situación nos motive a participar en la atención de esta problemática que padecemos.
Hace unos días se llevaron a cabo las elecciones en dos entidades federativas. Son preocupantes los índices de abstención o de personas que no acudieron a votar, a pesar de lo que se ha avanzado en difundir la relevancia de la participación ciudadana en estos procesos electorales (https://centralelectoral.ine.mx/2023/06/05/la-instalacion-de-las-casilla...).
Los partidos políticos de oposición tienen que hacer un verdadero ejercicio de autocrítica. Además de asumir la responsabilidad que les corresponde para lograr cumplir la función que la Constitución les otorga como entidades de interés público y que tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática.
Es evidente que el que la sociedad no haya acudido a las urnas también está enviando un mensaje a los partidos políticos manifestando que la actividad de dichas instituciones no fue la adecuada para promover su participación en las elecciones.
En los próximos días y semanas los medios de comunicación nacional se congestionarán por la actividad política de quienes aspiran a la candidatura presidencial del conglomerado político en el gobierno. Esta situación dejará poco espacio para la difusión del proceso de selección del o de los candidatos de oposición, por lo que se estaría demandando mayor atención de la sociedad para distinguir ambos procesos, incluso previo a la selección formal de los candidatos.
El tiempo apremia, puesto que hay quienes consideran que ya están decididos los resultados electorales del próximo año, lo cual, para una democracia en ciernes como la nuestra, es una verdadera tragedia, con la cual no podemos resignarnos, puesto que la riqueza de la cultura de nuestro país tiene mucho que aportar a este proceso electoral.
En ese sentido es que cobra relevancia la participación de toda la sociedad, puesto que, a pesar de que haya quienes consideran que la 4T es mayoría en el país, los resultados electorales nos hablan de que son una primera mayoría, pero que en realidad, si tomamos en consideración el cien por ciento del padrón electoral a nivel nacional, existe una amplia mayoría que aún no se ha pronunciado ni acude normalmente a votar y que es necesario llamar su atención para recordarle su derecho y responsabilidad de participar en los procesos democráticos.
De la misma manera que hay que llamar la atención de los partidos políticos para que se abran a la sociedad para encontrar a los candidatos que, precisamente, logren convencer a la sociedad de salir a votar. Hay mucho por hacer, pero debemos comenzar por lo que nos corresponde a cada uno de nosotros en este reto ciudadano.
