AMLO, un peligro o una solución
Los servidores públicos de todos los niveles tienen temores sobre su futuro. A diferencia de los mercados financieros, que han sido calmados por algunos anuncios sobre finanzas públicas
En este mismo espacio, al referirnos a los temas de seguridad pública, salud, educación, entre otros, hemos hecho un reconocimiento expreso a la existencia de ciertos segmentos de servidores públicos que, día a día, hacen una extraordinaria labor, con escasos recursos, resolviendo y atendiendo eficaz y diligentemente muchos problemas.
De la misma forma en que hemos criticado que, en general, existen graves deficiencias en los servicios del Estado; sin embargo, también es cierto que, cotidianamente, encontramos doctores, enfermeras, policías, maestros y otros servidores públicos que desempeñan su labor en forma por demás destacada.
Se trata de servidores públicos que ingresaron a la administración pública incluso antes de la alternancia partidista en la Presidencia de la República, o que, a pesar de haberlo hecho después, prestan su servicio de tal forma que cumple con las necesidades del servicio.
Sin duda alguna que los resultados del Estado, en general lamentables, han arrojado una crítica y descalificación generalizada en contra de los mal llamados burócratas, y también será entendible que se realicen los cambios que se requieran atendiendo a las propuestas electorales ganadoras, sin embargo, también es momento de llamar a la mesura e inteligencia de no perder lo más importante de un Estado, sus recursos humanos.
Por ejemplo, cuánto se ha invertido en la capacitación del personal en materia de protección civil, del servicio de administración tributaria, de la procuraduría fiscal, de la procuraduría de la defensa del contribuyente, entre muchas otras que podríamos nombrar y que, día a día, contribuyen para atender a la sociedad o resolver problemas de la ciudadanía o del Estado, a grado tal que, en justicia, estos y otros servidores públicos merecen un trato digno, humano y, sobre todo, justo.
No me refiero a los altos mandos, a quienes siempre se ha referido el candidato ganador que, de llegar a ganar, sustituiría y reduciría sus sueldos y demás prestaciones, sino a los servidores públicos que, con esfuerzo y dedicación, durante varios años han logrado ingresar a la administración pública y ascender, si acaso, uno o dos niveles en la estructura administrativa.
Existen áreas y niveles administrativos que han sido históricamente castigados y que, de ser castigados nuevamente, ya sea en sus percepciones o en lo exiguo de su integración, terminarán no sólo por cometer graves injusticias en contra de tales personas y familias que representan, sino también del servicio que se proporciona sin identificación de filiación partidista en la prestación del servicio.
Existe una crítica generalizada a los políticos, tachados de corruptos, y ahora el Presidente que está a punto de ser declarado electo se autocalifica como honesto. De la misma forma en que abandera un cambio en la percepción sobre la honorabilidad de su desempeño, valdría la pena que evaluara con esa misma honestidad que pregona y sensibilidad a los servidores públicos que también son honorables, que son y han sido incorruptibles, que, día a día, han cumplido su deber, incluso más allá de él, prestando un servicio a los mexicanos, sin distinción alguna.
Los altos funcionarios públicos que habrán de ser relevados de sus funciones no pueden ni deben ser confundidos en una depuración semejante a una purga estalinista o simplemente por cambiar, ya que todas esas generalizaciones conllevan graves injusticias.
A los servidores públicos que en forma honesta y diligentemente he tenido la oportunidad de conocer y recibir atentamente sus servicios, les digo que en nuestro país existen muchas oportunidades para salir adelante. Que si bien el servicio público no les reconoce en su momento la valía de su labor, ello no demerita su persona ni nadie les arrebatará la satisfacción de lo que han hecho por su país y sus familias.
La lucha por sus derechos y la de todos aquellos que han sido vejados ha sido la labor de una oposición que busca la conquista del Estado democrático de derecho. Sigamos en la brega de formar ciudadanos que defiendan sus derechos, luchen por su dignidad humana y conquisten el bienestar social.
Abogado postulante
Twitter: @asalinastorre
