Si en la campaña electoral amenaza…
Dice un dicho popular que los pueblos tienen los gobernantes que merecen, sin embargo, estoy convencido de que nuestro país no se merece que lo gobierne un chantajista ególatra
…
…si se atreven a hacer un fraude electoral…
a ver quién va a amarrar al tigre.
Ya chávez quién
El Diccionario de la Real Academia Española señala que el chantaje es una extorsión, y respecto de esta última refiere que es una presión que se ejerce sobre alguien mediante amenazas para obligarlo a actuar de determinada manera y obtener así dinero u otro beneficio.
A lo largo y ancho del país, la sociedad padece la extorsión de la delincuencia. Miles, si no es que millones de personas pierden su patrimonio por el mal llamado derecho de piso que se les exige desde a los empresarios acaudalados como a los pequeños negocios que tienen ventas sólo para subsistir.
De poco o nada sirven los miles de millones de pesos que se han ido por las cañerías del Sistema Nacional de Seguridad Pública para enfrentar un fenómeno delincuencial que pareciera estar más vinculado con diversas contraculturas, como la de “ya chávez quién”, que le parece normal recurrir al chantaje y a la extorsión, tal como lo ha hecho a lo largo de su vida.
¿Quién decidirá si hubo o no fraude electoral? Obviamente, “ya chávez quién”, puesto que sólo él decide lo que es un fraude electoral, luego entonces, ¿para qué invertimos, nuevamente, miles de millones de pesos y trabajan miles de mexicanos en un sistema electoral que se ha diseñado a lo largo de una historia de lucha democrática por arrancarle al gobierno la organización de las elecciones, crear un sistema legal de impugnaciones? Para terminar en que sólo “ya chávez quién” decide si hubo o no fraude electoral.
La historia de la humanidad, y la historia reciente de “ya chávez quién”, nos ha enseñado lo que sucede cuando se deposita el poder en una sola persona y se anulan los controles institucionales.
Con mucho tiempo de anticipación se advirtió del verdadero riesgo que representaba que se revelara como dictador “ya chávez quién”. Al ganar las elecciones presidenciales, convocó a un congreso constituyente para elaborar una nueva constitución, obviamente, bajo sus directrices, y destituir a todo aquel que se opusiera a sus decisiones.
Aún no creemos que pueda eso suceder en nuestro país, a pesar de las amenazas que “ya sabes quién” ha dirigido a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a los integrantes del Instituto Nacional Electoral, a los magistrados del Tribunal Federal Electoral, y la lista podría continuar en forma interminable. Ahora el domador, ¿a quién amenaza de soltar al tigre?
Sin lugar a dudas que es digno de reconocimiento que, a pesar de todas las señales sobre las cualidades de “ya chávez quién”, destacados miembros de la clase gobernante le sigan el juego, a pesar de que ha demostrado, contundentemente, que lo único que importa es su voluntad para la toma de decisiones que le corresponde a toda la sociedad, ya no digamos a su propio partido.
Hay quienes, en forma pública, han decidido apoyarlo, sin duda alguna deberán explicar a las siguientes generaciones sus razones para ello y tendrán que asumir las consecuencias que ello implica.
A diferencia de quienes lo apoyan subrepticiamente haciendo el trabajo sucio de atacar a quien va en segundo lugar, cuando la contienda es por el primer lugar, salvo que en realidad se busque el premio de consolación de ser el cómplice que barrió el camino para que llegue el dictador.
Sería más legítimo, aunque dudo que conozcan el verdadero significado de ello, que llevaran a la Organización de Estados Americanos (OEA) la indolencia que tienen las autoridades en nuestro país con respecto al incremento de los feminicidios y su impunidad, por cierto, precisamente en la entidad federativa gobernada desde hace varias administraciones en el Estado de México.
¿Cuál es el legado histórico que pretenden heredar quienes, con su actuar, contribuyen a destruir lo alcanzado o convertirse en serviles vasallos?
