Banquetas, ¿prioridad de la CDMX?
El jefe de Gobierno de la ahora Ciudad de México (CDMX) tal vez podría ser recordado por las banquetas que están remodelando, como si esa fuera prioridad en la ciudad.
Al inicio de la presente administración del gobierno de la capital se promocionó que se consultaría a los habitantes cuáles consideraban sus prioridades para enfocar los esfuerzos en ello; sin embargo, está por concluir el sexenio y parecieran olvidadas las principales demandas de la sociedad.
Desde antes que llegara el PRD al gobierno de la ciudad, una de las prioridades de los capitalinos en todas las encuestas era la inseguridad pública, la ineficacia de las instituciones en la misma materia, las deficiencias en el transporte público, las inundaciones en temporada de lluvias, los problemas de la recolección de basura, el sistema público de salud, entre otros.
La inseguridad continúa siendo el principal problema en esta ciudad, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana 2017, estudios Voces Emergentes del BID en esta materia, pero, sobre todo, por la realidad que padecemos los capitalinos, en donde los asaltos en la vía pública ahora no sólo es a los peatones, sino en las vialidades, debido a los estacionamientos en que se ha convertido la circulación en esta ciudad; además de que continúa la ineficacia de las agencias del Ministerio Público y la actitud prepotente y corrupta de la mayoría de los policías en la capital.
Se perfeccionan los sistemas de cobro de impuestos, ya sea el predial, los derechos de tenencia vehicular, de las fotomultas o incluso de los candados en los vehículos en las vías públicas, pero continúan los robos en las calles y en casa habitación.
Por otro lado, hace unos días se inundaron nuevamente ciertas zonas habitacionales y algunas de las principales vialidades de la CDMX se colapsaron y esto ocasionó daños al patrimonio de cientos de familias, además de temor en las estaciones del Metro, donde las filtraciones de agua parecían cascadas y el caos de miles de personas para llegar a sus hogares.
Los populismos y el cortoplacismo continúan dominando la política en nuestra capital del país y ello forma parte del mismo fenómeno que padecemos a nivel nacional. La inseguridad pública se atribuye a la reforma del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, en términos similares a los que se atribuían al antiguo Sistema de Justicia Penal, sin que se haga, como antes no se hizo, una autocrítica sobre la falta de políticas de largo plazo que trascendieran las administraciones, basadas en consensos amplios entre los partidos políticos, pero, sobre todo, con la sociedad en general y de la disposición de los gobernantes de invertir capital político en las acciones que se deben realizar, aun a costa de afectar intereses importantes.
Por el contrario, se realizan meros cambios de fachada, en los que se pintan las oficinas, se remodelan las banquetas, sin que en realidad se realice la verdadera reforma que necesita nuestra ciudad y nuestro país, que es el cambio cultural en la sociedad que permita trascender las condiciones actuales.
Hace falta que nuestros gobernantes regresen a caminar, a usar su automóvil, a utilizar los servicios públicos de salud como cualquier ciudadano común, para que adviertan las necesidades prioritarias de la población, antes que la remodelación de las banquetas, que si bien es importante, no es la prioridad.
Hace falta que nuestros gobernantes, a nivel estatal y nacional, evalúen en forma sincera y honesta la calidad de los servicios públicos, por ejemplo, el tiempo de espera para la atención de urgencias médicas, la calidad del servicio, tanto de la primera persona que tiene contacto con el paciente como de los doctores y enfermeras, así como el calvario y tortura que reciben los familiares de los pacientes para recibir información sobre la atención médica que se brinda al paciente, las condiciones del lugar para esperar informes, incluso la colusión de “concesión” de venta de bebidas y alimentos dentro de los hospitales públicos.
Una vez más se insiste en que se atiendan los problemas que resiente la población directamente, en lugar de realizar acciones de mera promoción de imagen pública.
Twitter: @asalinastorre
