Estado de México: inseguro, impune o un cambio

La elección es que todo siga igual, que comience el autoritarismo de López a través de su títere o comenzar un verdadero cambio.

El PRI siempre ha gobernado el Estado de México y, por tanto, nadie le cree que vaya a cambiar la tragedia que vive la población en el estado que tiene la mayor incidencia delictiva, de acuerdo con el último reporte de abril de 2017 del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), así como una de las mayores desigualdades socioeconómicas del país.

El reporte del SNSP puede ser consultado en su página de internet, en el que destaca que tal entidad ha tenido varios de los más altos índices delictivos en homicidios dolosos, violaciones, secuestros, robos, entre otros. Sin tomar en cuenta los delitos que no se denuncian y que, en muchas ocasiones, son mucho más que los que sí se denuncian, por ejemplo en la violación, por la pena y el temor a ser doblemente victimizada por las autoridades o el pánico de que las policías sean cómplices de los secuestradores y asaltantes y, en general, porque se trata de una pérdida de tiempo y una sobreexposición ante la ineficacia, corrupción e ineptitud de las instituciones públicas.

Si bien es cierto que, en este mismo espacio, hemos referido que la delincuencia es un fenómeno social que no sólo puede ser resuelto con la voluntad de los gobernantes, también hemos mencionado que existe un sinnúmero de acciones que puede realizar el gobierno y no las lleva a cabo, aun cuando en las campañas electorales se reiteran los mismos discursos por el partido en el poder, tales como la depuración de los cuerpos policiales, el control de confianza eficaz en las instituciones de seguridad pública o la reforma legal continua al sistema de justicia; sin embargo, en los hechos, la población es la que no sólo continúa padeciendo el temor y las agresiones, una y otra vez, por parte de los delincuentes que todos conocen, sino que el problema que se vive en el Estado de México es cada vez peor.

Al respecto, en un reporte especial para las elecciones, el Observatorio Nacional Ciudadano destacó que casi el 60% de la población encuestada en dicho estado percibe como poco o nada efectivo el desempeño de la policía o los ministerios públicos.

Sin duda, habrá servidores públicos honestos y responsables que hacen su mejor esfuerzo para tratar de cambiar las cosas, pero, en general, sucede lo contrario, y tales esfuerzos se desvanecen ante las complicidades y componendas de la impunidad a cambio del respaldo para que se ganen, a como dé lugar, las elecciones y continuar gozando del negocio de la impunidad.

Por otro lado, se presenta a una candidata que, más que electa, fue designada por el señor López, quien se conduce como dueño de la candidatura y la campaña electoral, en lugar de que se conduzca como un dirigente partidista, incluso chantajeando públicamente a su expartido político, el PRD, a cuyo candidato le dice que, si no declina en favor de su candidata, mejor se olvide de cualquier alianza para el 2018; es decir, el discurso del Sr. López de la bondad y la armonía se guarda para las entrevistas en mejor ocasión.

Los discursos del señor López en los que nos informa como intérprete directo de la voluntad del pueblo con respecto a la campaña de su candidata, no hacen sino evidenciar su naturaleza autoritaria, puesto que todos los dictadores hacen alusión para justificar sus decisiones precisamente al nacionalismo, tratándose de Hitler o al pueblo, tratándose de Chávez en Venezuela o Castro en Cuba, y muchos, muchos otros más dictadores, cuyas consecuencias precisamente las han pagado quienes ellos decían defender.

Desde hace meses hemos denunciado en este mismo espacio la protección y contubernio del Sr. López con los dirigentes de la CNTE, precisamente esos que vejaron y exhibieron a los profesores que no compartían sus decisiones de abandonar las aulas de clase. A esa sanción está expuesto su expartido si no hace lo que dice el Sr. López y a eso mismo estará expuesta su candidata si no hace lo que decida el dueño del partido en nombre del pueblo.

El voto en el Estado de México debiera ser por un verdadero cambio en el que se castigue la corrupción, la complicidad y, además, la ineficacia criminal de las autoridades que han gobernado por más de 80 años y tener una de las peores condiciones del país en materia de seguridad, transporte, servicios públicos, etcétera.

No puede ni debe elegirse a quien sólo será un títere de un Sr. cuyo único objetivo en la vida es llegar a ganar la silla presidencial a como dé lugar, sin importar lo que tenga que mentir, aliarse con quien tenga que hacerlo y aparentar lo que no es, sólo para que, una vez en el poder, evidencie lo que a lo largo de su carrera ha sido.

La sociedad debe buscar un cambio que en realidad reconozca sus derechos a una vida segura, libre de violencia. En el que se impulse una transformación nacional a partir del cambio que haya en cada colonia del estado, no al revés, buscando un cambio a partir de que el dueño del partido conquiste la silla presidencial, sino que el beneficio de cada mexiquense impulse el de los mexicanos.

Twitter: @asalinastorre

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