Deseos para Navidad

La lista se incrementa 
cada día… ¿pero qué estamos dispuestos 
a hacer nosotros 
para hacerlos realidad?

No sólo los niños tienen su lista de deseos; sino todos, en la que deseamos un mundo, un país, una ciudad y una comunidad mejores, más seguras, con servicios públicos eficientes, pero, sobre todo, una sociedad respetuosa de los demás.

No obstante que existe una muy amplia diversidad de estratos sociales, económicos y culturales en nuestro país, padecemos ciertos problemas comunes: todos observamos un relajamiento en el cumplimiento de las normas básicas del respeto mutuo y del esfuerzo personal para alcanzar un bienestar común o, incluso, individual, pero, además, nos hace falta hacer conciencia de la corresponsabilidad.

Exigimos y demandamos que las instituciones públicas cumplan su deber de servir a la sociedad, ya sea que se trate de los policías, jueces, legisladores o quien sea; sin embargo, nos hace falta promover, difundir, alentar y apoyar la organización ciudadana que proponga, supervise y evalúe en forma objetiva el desempeño público.

Para ello se requiere una formación especial y capacidad de compromiso para que, a partir de los análisis profesionales, se realice un seguimiento puntual y se difundan los resultados de dicha evaluación.

Hace falta que los partidos políticos dejen a un lado la simple lucha por el poder mismo y que establezcan el bienestar general como objetivo primordial, con independencia de quien desempeñe el cargo público. No se trata de ganar a toda costa las elecciones colocando en ellas a quien sea, sin importar el cumplimiento del objetivo primordial.

En todas las latitudes estamos siendo testigos de cómo la sociedad les pasa la factura a los partidos políticos porque carecen de credibilidad. La desconfianza en las propuestas y acciones es proporcional a los problemas que padecemos.

Para recuperar esa confianza y, sobre todo, el bienestar común, se requiere llevar a cabo las propuestas de la mano de la sociedad. De gente seria, con madurez y sentido de responsabilidad pública para que observe y evalúe la implementación de las políticas públicas que se impulsan. En este esfuerzo se requiere tanto de los especialistas como de la sociedad en general.

Por ejemplo, urge analizar los efectos que está teniendo la reforma al sistema de justicia penal acusatorio, para evaluar en forma objetiva los avances y retos que aún tienen las instituciones, así como las consecuencias en la sociedad por los problemas en la aplicación del modelo, para que, en forma conjunta, se puedan llevar a cabo los cambios que se requieren. Insisto, no sólo en las instituciones, sino también en la sociedad, en la que se incluye a los medios de comunicación, las universidades, las barras y colegios de profesionistas, entre muchos otros.

En tanto continúe la situación actual, en la que actúe por una vía “institucional” el gobierno y los partidos políticos y por otra vía (llamémosle de la realidad) la sociedad, la distancia entre ambos continuará ampliándose y generando los resultados electorales que están sorprendiendo al mundo.

Lo peor es que, a cada alejamiento de las instituciones públicas y la sociedad, perdemos todos. Los problemas se profundizan y agravan, al igual que los cauces para resolverlos se complican y se distancian.

No existe política pública que pueda tener éxito sin la ayuda y colaboración de la sociedad. Y la sociedad no verá atendidas sus demandas y problemas en la medida que no se acerque a las instituciones, les exija y supervise las acciones que implementen. A la vez que las defienda y respalde cuando respondan a sus reclamos.

Deseo una comunidad en la que puedan salir seguros mis familiares y con mejor calidad de vida (por ejemplo, en materia de tránsito), aunque para ello debemos estar conscientes de que cada uno de nosotros podemos aportar tanto o más de lo que demandamos de las instituciones públicas y de los demás.

Más allá de las convocatorias que pretenden que una persona o una institución encabecen los esfuerzos de los demás, considero que debemos participar en los esfuerzos de millones de mexicanos que día con día están haciendo mucho más por la dignidad de los demás que las instituciones públicas y privadas que están obligadas a ello.

Deseo una sociedad humanista y generosa con la dignidad humana y el bienestar común.

¡¡¡Feliz Navidad.!!!

Twitter: @salinastorre

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