Eruviel: ¿de Ecatepec a Los Pinos?

De acuerdo con el índice “Las ciudades más habitables de México 2016”, elaborado por el Gabinete de Comunicación Estratégica, Chimalhuacán, Villahermosa Centro, Naucalpan, Chilpancingo y Ecatepec son, en orden descendente, las peores cinco localidades de México ...

De acuerdo con el índice “Las ciudades más habitables de México 2016”, elaborado por el Gabinete de Comunicación Estratégica, Chimalhuacán, Villahermosa (Centro), Naucalpan, Chilpancingo y Ecatepec son, en orden descendente, las peores cinco localidades de México en términos de calidad de vida.

El índice incluye a los 60 municipios con mayor población del país y a las 16 delegaciones de la Ciudad de México. Asimismo, es considerando, por ejemplo, qué tan seguras se sienten las personas al transitar por las calles de su localidad, las oportunidades de acceso a vivienda a precio razonable en cada municipio, la disponibilidad de escuelas y centros de esparcimiento, la calidad del aire, qué tan facil es transportarse y si el ambiente de conviencia ciudadana es positivo o negativo.

Vale la pena destacar que de los cinco municipios que ofrecen la peor calidad de vida tres corresponden al Estado de México (Chimalhuacán, Ecatepec y Naucalpan). No está de más señalar que hasta hace no mucho tiempo Ecatepec era dirigido por el actual gobernador de los mexiquenses: Eruviel Ávila.

No es sorpresa alguna que Ecatepec destaque entre lo peor del país en cuanto a calidad de vida se refiere. Los asaltos, extorsiones y en particular los feminicidios son, lamentablemente, comunes. De hecho, hay incluso investigadores de renombradas universidades internacionales que se dedican a tratar de entender el fenómeno de los feminicidios en, justamente, Ecatepec. Asimismo, en Naucalpan y en Chimalhuacán las cosas son también lamentables. Por citar un caso, hace unos días un policía municipal de Naucalpan le disparó a los pies a un automovilista que exigía, con toda razón, que el policía le explicara por qué lo había detenido.

Todo eso no sorprende a nadie. Tampoco es sorprendente que a pesar de lo anterior, a juzgar por la publicidad en torno a su más reciente informe de gobierno, el señor Ávila considere que tiene oportunidad de ser candidato del PRI a Los Pinos en 2018. Mucho menos llama la atención que, efectivamente, incluso cuando su gobierno ha dejado mucho a deber, Ávila pudiese ser el candidato presidencial del PRI.

En México los políticos no requieren hacer las cosas bien en su puesto actual para luego aspirar a algo mayor. De hecho, si ese fuera el caso, teniendo en cuenta cómo dejó Ecatepec, Eruviel Ávila no sería gobernador al día de hoy. Aunado a lo anterior, Ávila tiene en sus manos las cruciales elecciones de 2017 en el Estado de México, las cuales el PRI debe ganar sí o sí. Como es muy probable que el PRI se haga de la victoria en esas elecciones, Ávila tendrá ese resultado para presumir y presionar cuando llegue el momento de decidir la candidatura presidencial. Por si eso fuera poco, si hay alguien que le cuidaría las espaldas a Peña una vez que deje la Presidencia sería Eruviel Ávila, pues éste le debe a Peña la gubernatura mexiquense y le debería también el haber llegado a Los Pinos.

Claro que falta mucho tiempo y que todo puede ocurrir; no estoy asegurando que Eruviel Ávila será el abanderado del PRI. Lo que estoy indicando es que de verdad es frustrante que, considerando cómo se encuentra el Estado de México en términos de seguridad, movilidad, convivencia, etcétera, Ávila no sólo esté desde ya descalificado de la contienda sino que, al contrario, sea parte de la misma y con posibilidades reales de triunfo. Hasta parece meme al revés: “Gobierna uno de los peores estados del país; es candidato presidencial”.

Sólo en México.

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