Protegernos: la obligación del Presidente

En la conferencia de prensa ofrecida por Enrique Peña Nieto y Donald Trump, el presidente de México dijo que su obligación es “proteger a los mexicanos donde quiera que se encuentren”. No entiendo para qué es que Peña Nieto le dijo esto a Trump. ¿Si Trump sigue ...

En la conferencia de prensa ofrecida por Enrique Peña Nieto y Donald Trump, el presidente de México dijo que su obligación es “proteger a los mexicanos donde quiera que se encuentren”.

No entiendo para qué es que Peña Nieto le dijo esto a Trump. ¿Si Trump sigue ofendiendo a los mexicanos, el presidente Peña cumplirá con su “obligación” y le dará de puñetazos? ¿Peña Nieto declarará la guerra a Estados Unidos si Donald Trump llegase a la Casa Blanca y nos siguiese insultando? ¿Ésta fue la forma en que Enrique Peña le está diciendo a Trump que “más le vale” ya no denigrarnos?

Si ésa era la idea, el Presidente fracasó: no habían pasado ni 5 minutos de que Peña expresó que está obligado a protegernos cuando Trump ya estaba diciendo que su eventual gobierno construirá un muro fronterizo (cuyo objetivo es evitar que los mexicanos, delincuentes que somos todos según Trump, dejemos de cruzar hacia Estados Unidos llevando lo de siempre: droga, dinero sucio, etcétera).

En otras palabras, por un lado, Peña le dijo a Trump que protegerá a los mexicanos y, por el otro lado, al insistir con lo del muro, Trump le reviró que eso lo tiene sin ningún cuidado. Así, el individuo en el que radica la representación del Estado mexicano fue humillado y minimizado por el señor Trump. Al encarnar Peña lo que encarna, la humillación fue también para México y los mexicanos.

Resulta entonces que nuestro “protector” toma decisiones y dice cosas que nos hacen daño. Aun así, se atreve a decir ante los ojos del mundo que su obligación es “proteger a los mexicanos donde quiera que estén”. Lo peor no es, sin embargo, que la visita de Trump haya sido un insulto para los “protegidos” de Peña. Lo realmente grave es que el Presidente quedó exhibido en su justa dimensión: un “presidentito”, como lo ha descrito Jorge Ramos.

Esto es extremadamente negativo para el país, pues es una pésima señal para los mercados, mientras que es estupenda para los criminales y los poderes fácticos que deseasen doblegar al gobierno. Eso, todo eso, es muy dañino para los mexicanos: quien dice protegernos nos pone en peligro.

Además de lo anterior, quien admite estar obligado a proteger a los mexicanos ha permitido que el endeudamiento público esté a niveles alarmantes y que la CNTE haga lo que le plazca. Ese mismo “protector” no ha hecho lo suficiente cuando alcaldes se han acercado a su gobierno para expresar su temor por amenazas recibidas de parte del crimen organizado. De la misma forma, quien está obligado a brindarnos protección ha hecho muy poco ante los escándalos de corrupción protagonizados por gobernadores emanados de su partido y, por supuesto, ante la clara falta de autoridad y de Estado de derecho en general.

Todo eso, junto con el asunto de la Casa Blanca (la de Las Lomas), el del depa de Miami y el de la tesis que, diga lo que diga Peña Nieto, sí es un plagio (la propia Universidad Panamericana así lo reconoció, aunque matizó que se trata de un “hecho consumado”), le hace mucho daño a los mexicanos: un presidente sin credibilidad, cuestionado desde todos los frentes, es lo que México menos necesita.

Peña Nieto no sólo está, entonces, lejos de protegernos, sino que nos hace daño, lo cual es harto preocupante. No obstante, lo que causa mayor consternación es que, si seguimos así, 2018 podría ser un año muy, pero muy perjudicial para México y los mexicanos: no podemos descartar una crisis económica y política de dimensiones respetables.

 “Proteger a los mexicanos donde quiera que se encuentren”. ¿Usted le cree, amigo lector?

Temas: