Brexit: ¿por qué?
¿Por qué millones de británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea? Consideremos dos antecedentes: 1 el Partido Conservador, el cual detenta el poder en Gran Bretaña, siempre ha contado con un ala opuesta a la membresía del país en la UE; 2 este grupo ...
¿Por qué millones de británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea?
Consideremos dos antecedentes: 1) el Partido Conservador, el cual detenta el poder en Gran Bretaña, siempre ha contado con un ala opuesta a la membresía del país en la UE; 2) este grupo nunca había tenido mucha fuerza, sin embargo, esto cambió, poco a poco, con la crisis global de 2007-2008, la cual derivó, en 2010, en la eventual derrota del gobierno laborista y la llegada al poder de David Cameron (en coalición con el Partido Liberal Democrático).
Debido a la crisis, el gobierno británico rescató a los bancos del país. Esto generó una enorme deuda pública, la cual estuvo acompañada por recortes presupuestales. Este escenario no cambió radicalmente con la llegada de Cameron a Downing Street en 2010. Aunado a ello, la crisis causó pérdida de empleo, inestabilidad, temor y frustración.
Fue justamente después de la crisis que los grupos que se oponen a la Unión Europea, dentro y fuera del Partido Conservador, comenzaron a ganar fuerza gradualmente: según ellos, el desempleo y, especialmente, la pobre calidad de muchos empleos, eran culpa de Europa; los bajos salarios eran culpa de Europa (por la migración); la baja calidad de los servicios públicos era también culpa de Europa (los migrantes los utilizan), etcétera. Por supuesto, nada de esto es cierto: los migrantes europeos que viven en el Reino Unido pagan en impuestos más de lo que consumen en seguridad social. Asimismo, el número de migrantes no depende sólo de Europa sino, especialmente, de los países del Common Wealth. De la misma forma, la baja calidad de los servicios públicos, el desempleo, etcétera, fueron producto de la crisis y de decisiones de política pública (no dedicar suficientes fondos al sector salud, por ejemplo).
Más allá de si tenía razón o no, un número creciente de británicos comenzó a ver en Europa, pues, la fuente de todos sus males. Esto se reflejó, por ejemplo, en el crecimiento del hasta entonces anecdótico Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), el cual se explica, en buena medida, gracias a que simpatizantes conservadores se pasaron a sus filas. Esto puso bajo presión a David Cameron quien, para frenar una rebelión dentro de su partido, encabezada por el grupo que nunca ha favorecido a Europa y que, para entonces, era más fuerte que nunca, se comprometió en 2013 a que, si ganaba la siguiente elección (a celebrarse en 2015), habría un referéndum sobre la membresía del país en la UE.
David Cameron ganó la elección de 2015, sin alianza alguna. Sin embargo, UKIP obtuvo millones de votos, lo cual confirmó que muchos británicos pensaban que Europa era un problema. A mi parecer, Cameron creyó que sí ganaría, pero en alianza con el Partido Liberal Democrático. Si esto hubiera ocurrido, habría tenido la excusa perfecta para, después de todo, no llevar a cabo el referéndum. Sin embargo, los muchos votos de UKIP, las circunstancias ya descritas y la promesa hecha en 2013, derivaron en el referéndum.
Muchos de esos votantes que se vieron desfavorecidos por la crisis de 2007 en particular, y por la globalización en general, vieron el referéndum como la ocasión perfecta para liberar su frustración (votantes conservadores, laboristas, etc.). Otros, especialmente dentro del Partido Conservador, vieron al referéndum como una oportunidad para deshacerse de Cameron. Muy pocos entendían realmente lo que la salida de la Unión implica. Así, votaron en contra de todo, excepto, paradójicamente, de la Unión Europea. Por eso mismo, ahora que están viendo las consecuencias, ya muchos se están arrepintiendo. El daño, no obstante, está hecho.
Twitter: @aromanzozaya
