¿Sirven las alianzas antiPRI?
En las elecciones celebradas recientemente, las coaliciones PANPRD lograron “sacar al PRI del palacio de gobierno” en varios estados. Lo mismo ocurrió hace 16 años cuando Vicente Fox, por medio de una alianza entre el PAN y el Partido supuestamente Verde, consiguió ...
En las elecciones celebradas recientemente, las coaliciones PAN-PRD lograron “sacar al PRI del palacio de gobierno” en varios estados. Lo mismo ocurrió hace 16 años cuando Vicente Fox, por medio de una alianza entre el PAN y el Partido (supuestamente) Verde, consiguió “sacar al PRI de Los Pinos”. En esa ocasión, muchos pensamos que, por fin, como resultado de la alternancia, el país cambiaría para bien dramáticamente. Sin embargo, es un hecho que ésta no resultó en lo que millones de mexicanos anhelábamos y esperábamos.
Ahora que el PRI ha sufrido una estrepitosa derrota electoral y se ha registrado alternancia incluso en estados en los que jamás se había dado, se escuchan ya voces similares a las que se hicieron presentes después de las elecciones del 2000: el PRI ha sido despreciado por los electores por ser un partido incapaz de gobernar adecuadamente y, especialmente, por ser un nido de políticos corruptos. Esto sugiere que los electores tienen la esperanza, como la tuvieron con Fox, de que sus nuevos gobernantes sí sabrán conducir las cosas adecuadamente y, sobre todo, no solamente no caerán en corruptelas sino que castigarán a quienes, en el pasado, sí lo han hecho.
Espero estar totalmente equivocado, pero, mucho me temo que, otra vez, nos vamos a llevar una gran decepción: la alternancia y las alianzas cuyo único objetivo es “sacar al PRI del gobierno” no son la panacea. Esto es algo que ya deberíamos tener claro pero, al parecer, no lo hemos entendido.
¿Puede una alianza PRD-PAN, por ejemplo, de verdad ofrecer un programa de gobierno y funcionarios creíbles en el mediano plazo? ¿Qué tienen en común estos dos partidos, más allá de su deseo por arrebatarle el poder al PRI? ¿Ya se nos olvidó, por citar un caso, que el actual gobernador de Oaxaca venció al PRI gracias a, precisamente, una alianza “todos contra el PRI”? ¿Cómo le ha ido a Oaxaca con el presente gobernador? Y repito: ¿cómo le fue a México con Vicente Fox?
La cuestión de fondo no es, necesariamente, quién gobierna; el problema es que somos un país muy débil institucionalmente hablando, es decir, si bien tenemos leyes para todo y, en algunos casos, son muy buenas leyes, éstas suelen permanecer sólo como tinta sobre papel. Ésa es la dificultad que hay que atacar. Y ése es, justamente, el rompecabezas que la alternancia no ha podido resolver.
No tengo la respuesta, pero, creo que es necesario que intentemos responder satisfactoriamente esta pregunta: ¿por qué incluso si ya ha habido alternancia, la impunidad continúa siendo el modo de vida por excelencia en el país? ¿Por qué, inclusive cuando no gobierna el PRI, no desaparecen la ilegalidad, el tráfico de influencias, los abusos, los pactos y arreglos dignos del más profundo “compadrazgo” y no de una democracia de verdad?
Los cambios de partido político en la presidencia, en las gubernaturas y en las alcaldías no han resultado en un México de leyes: la impunidad sigue siendo la norma. ¿Qué se requiere, entonces, para que seamos un país serio, en el que no ocurran cosas como la Casa Blanca, como Iguala, como el desprecio de los legisladores por la Ley 3de3?
Lo reitero: no tengo las respuestas. De hecho, ¿alguien las tiene? Lo que sí me queda claro es que las alianzas antiPRI no son la solución y, quienes sostienen lo contrario, o no han entendido nada o son unos cínicos que se benefician de dichas alianzas, o ambas cosas. ¿Tal vez el problema no está en los políticos sino en los ciudadanos? ¿Tal vez todos los partidos y todos los políticos son, en esencia, iguales? ¿Por qué, gobierne quien gobierne, seguimos anclados al subdesarrollo? ¿Por qué?
Twitter: @aromanzozaya
