2012: ¿elección hackeada?
Un equipo de hackers penetró los sistemas de cómputo de los equipos de campaña de los candidatos presidenciales.
Hace unos días, en el portal de internet de Bloomberg Businessweek, apareció un artículo titulado “Cómo hackear una elección”. En dicho artículo se detalla que Andrés
Sepúlveda, un colombiano actualmente preso en su país por espionaje y uso de software malicioso durante la elección presidencial colombiana de 2014, trabajó en favor del candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, en las elecciones mexicanas de 2012.
El artículo de Bloomberg destaca, con base en el testimonio de Sepúlveda, que un equipo de hackers penetró los sistemas de cómputo de los equipos de campaña de los candidatos presidenciales del PAN y del PRD con el fin de robar estrategias, discursos, agendas de eventos, etcétera. Igualmente, por medio de bots en Twitter y de perfiles apócrifos en Facebook, los hackers manipularon las redes sociales generando “olas” de opinión favorables a Peña Nieto y negativas hacia los otros candidatos.
Como era de esperarse, la Presidencia de la República ya emitió un comunicado negando lo dicho por Sepúlveda. Asimismo, Alejandra Lagunes, coordinadora de la campaña digital de Peña Nieto en 2012, comentó que ella no contrató a hacker alguno. De la misma forma, Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI, ha indicado que, dado que Sepúlveda es un preso, carece de credibilidad.
Era obvio que el PRI y el gobierno no admitirían, ni admitirán jamás, el uso de espionaje y hackeo durante la campaña de 2012. Pero el artículo de Bloomberg contiene tanta información y tanto detalle que es muy difícil creer que todo sea un invento de Sepúlveda. Asimismo, en el texto se indica que Andrés Sepúlveda no sólo participó en la campaña presidencial mexicana sino también en las de otros países: estamos hablando de un experto en las artes de usar la tecnología con fines cuestionables y no de un improvisado en busca de fama mediática. Aunado a ello, Bloomberg ha dejado claro que sostiene todas y cada una de las palabras publicadas en el artículo.
Evidentemente, no tengo evidencia de que el testimonio de Sepúlveda sea verídico. Sin embargo, me parece lo suficientemente robusto como para que se abra una investigación al respecto. ¿Podría el INE tomar cartas en el asunto, por ejemplo? Y es que el tema a discusión no es menor: por algo similar, el presidente Nixon tuvo que dejar la Casa Blanca hace cuarenta años. Asimismo, el propio Sepúlveda está pagando una condena en la cárcel justo por hacer en Colombia lo que dice que hizo en México. ¿Aquí, en nuestro país, ni siquiera vamos a preguntarnos si hay algo de cierto en todo esto?
Según diversas encuestas, el gobierno de Peña Nieto es uno de los más impopulares de las últimas décadas. Buena parte de su impopularidad proviene de una clara falta de legitimidad pues, por ejemplo, para muchos mexicanos, el presidente Peña llegó al poder gracias al dinero y a los medios. Asimismo, el asunto de la Casa Blanca le pasó una factura muy cara al Presidente y a su administración. Si, además de esto, resultara cierto, o incluso sólo parcialmente cierto, que el equipo de Peña Nieto recurrió a un hacker durante la elección —aun si esto hubiera ocurrido sin el conocimiento y/o consentimiento del propio entonces candidato Peña—, el golpe al gobierno podría ser devastador. En el corto plazo, esto sería perjudicial para México, pero, en el largo plazo, podría ser muy provechoso para el país: quedaría claro que, incluso dados todos nuestros problemas y debilidades, sí hay cosas que, definitivamente, no se pueden hacer sin encarar consecuencias.
¿Todo quedará en un artículo publicado en Bloomberg, pues?
Twitter: @aromanzozaya
