La llamada y sus coordenadas
Las acciones de la Presidenta en torno a Cuba y a las operaciones “binacionales” cada vez se distancian más de las de su antecesor. ¿Podríamos suponer que la renuncia del coordinador de Morena en el Senado es ajena a todo esto?
#SanarAMéxico. Por una #NuevaRepública
Ha quedado atrás el primer mes del año y, con él, un sin fin de variables de la “antigua estabilidad”. Bastaron 31 días, desde la caída de Maduro hasta los discursos en Davos, para dar muestra contundente de que las variables que antes daban certidumbre han sucumbido a la realpolitik.
Respecto a México, ha quedado claro que, en lo sucesivo, para entender lo que ocurre en el país se requiere un marco en el que se encuadren tres competencias que se retroalimentan: 1) La gran disputa global —que se vive en múltiples frentes (OTAN, los BRICS, Latinoamérica, etcétera)— desarrollada entre Estados Unidos y China; 2) la disputa interna en la superpotencia de noviembre próximo, entre demócratas y republicanos, entre trumpistas y antitrumpistas, entre globalistas y soberanistas; 3) la pugna nacional que, aunque hoy es mayoritariamente al interior de Morena, podría incrementarse con la emergencia de opositores en otros frentes.
La 14ª llamada entre Trump y Sheinbaum evidenció ejemplos claros de que, para México, las tres pugnas citadas implican acontecimientos que se entrecruzan, desde la “Doctrina Donroe” hasta la “reforma electoral” que podría discutirse a partir de el mes que inicia:
1. Cuba. La comunicación se da en un escenario en el que Estados Unidos pretende “sacar” a sus adversarios (especialmente a China) del continente. La isla no sólo es relevante por su simbolismo como el histórico bastión de izquierda latinoamericano, también representa un asunto estratégico para los republicanos y en particular para las aspiraciones presidenciales del secretario de Estado, Marco Rubio.
Aunque Sheinbaum insistió en que “la cancelación de envío de petróleo a Cuba es una decisión soberana”, Trump ya aclaró que, en dicha llamada, le solicitó expresamente dejar de enviar petróleo a la isla. Sin el apoyo de México y de Venezuela (que a la par enviaba 80% de sus hidrocarburos a China), la subsistencia del régimen caribeño se complica.
2. Operaciones. La llamada se da en el contexto de “amenazas” previas sobre operaciones conjuntas en suelo mexicano. La detención del canadiense Ryan Wedding, así como el vaivén de malabares sobre la forma en que ésta se dio (incluida la foto generada con inteligencia artificial) dejaron claro que, frente al discurso de soberanía, las verdaderas acciones se operan “tras bambalinas” y de forma coordinada. Seguramente veremos más eventos de este tipo; “tiros de precisión” dirigidos a “generadores de violencia” de alto impacto, con el riesgo de que se afecten los equilibrios locales entre políticos y criminales. La filtración de que ya hay sobrevuelos en Michoacán, Jalisco y Sinaloa da una pauta sobre lo que podría venir.
3. Gobiernos estatales. Mucho se ha insistido en que existen listas de políticos relacionados con el crimen organizado. ¿Hablarían de eso también en aquella llamada? ¿Habrá acciones contra ellos?
El fin de mes coincidió con que dos mandatarios estatales cobraron atención nuevamente. Por un lado, la noticia de que dos diputados fueron baleados en Sinaloa nos recordó los señalamientos que el propio Mayo Zambada hizo contra el gobernador de aquella entidad, que lleva mas de 500 días en guerra. Por otro lado, al enterarnos de que la FGR investiga a Carlos Torres por lavado de dinero y narcotráfico, recordamos que su exesposa, la gobernadora de Baja California, también fue despojada de su visa estadunidense hace algunos meses.
4. Política interna. Las acciones de la Presidenta en torno a Cuba y a las operaciones “binacionales” cada vez se distancian más de las de su antecesor. ¿Podríamos suponer que la renuncia del coordinador de Morena en el Senado es ajena a todo esto?
Se vislumbra cada vez más marcada la existencia de dos grupos. Seguramente se confrontarán más abiertamente cuando llegue la definición de los 17 candidatos a gubernaturas. Sin embargo, hoy cerrarán filas —tal y como lo anunciaron los líderes de Morena, el PVEM y el PT en días pasados— para imponer una reforma electoral que les garantice las mejores condiciones posibles frente a sus opositores.
No creo que Claudia y Trump hayan tocado este tema (por el momento), pero ante la emergencia de la “derecha” en el continente, abiertamente impulsada por la Oficina Oval, no hay que perder de vista el comunicado de ese empresario al que le cobraron 32 mil millones de pesos de impuestos. Ya anunció que los pagará en “abonos chiquitos” (18 mensualidades) y, hasta el momento, no se ha desdicho de su intención de ser Presidente.
