Atrincherados 

¿Por qué impulsar una reforma electoral con tanto riesgo para el capital político presidencial? ¿Por qué aventurarse a generar fisuras con los aliados?

#SanarAMéxico. Por una #NuevaRepública.

Morena y la presidenta Sheinbaum sufrieron su primera derrota legislativa en lo que va del sexenio. La reforma constitucional en materia electoral propuesta por la mandataria fue desechada al no conseguir el consenso, ni los votos necesarios, por parte de los aliados PVEM y PT. Con 259 votos en contra, 253 a favor y una abstención, el oficialismo se quedó muy debajo de los 334 que se requerían para aprobarla. La lectura es clara, la coalición gobernante requerirá una atinada reconstrucción de puentes para reestablecer la “otrora indiscutible” percepción de superioridad electoral, sobre todo de cara a las elecciones de 2027, en que renovarán la Cámara baja y 17 de las 32 gubernaturas del país.

 Lo que algunos catalogaron como un “voto de supervivencia” de los partidos aliados, no sólo dejó en claro que las capacidades negociadoras en torno a la Presidenta deben redoblarse, sino que la cohesión e imagen hegemónica que caracterizó al partido guinda en los últimos años, empiezan a ser cuestionados en el imaginario colectivo. Aún es temprano para saber cuál será el desenlace, pero vale la pena entender en un marco más amplio, lo que posiblemente mueve a algunos actores políticos.

Trascendió que, tras el descalabro, hubo una llamada entre la Presidenta y su antecesor, en la que éste último le reclamó por la deficiente operación política, misma que condujo al resultado negativo. ¿Existen fisuras entre el grupo que encabeza la Presidenta y su antecesor, especialmente después de la salida de Adán Augusto de la coordinación en el Senado? ¿O será que ambos mantienen un acuerdo para sortear los complejos mares políticos, especialmente los que ha abierto Trump por su discurso contra los cárteles de la droga? Tiendo a pensar que es lo segundo. Hay un acuerdo en lo esencial: atrincherarse a como dé lugar.

¿Por qué impulsar una reforma electoral con tanto riesgo para el capital político presidencial? ¿Por qué aventurarse a generar fisuras con los aliados? En lo local, estas acciones carecen de sentido, no obstante, el endurecimiento del discurso explícito contra el crimen organizado e implícito contra la “narcopolítica” que ha emprendido Trump puede explicar las razones que hay detrás de lo que parecerían decisiones erráticas.

La realización de la cumbre Escudo de las Américas y la creación de una “Coalición Anticárteles de las Américas”, con la presencia de doce presidentes latinoamericanos afines al mandatario estadunidense, envió una dura señal. El Departamento de Estado comunicó, “esta histórica coalición de naciones trabajará conjuntamente para impulsar estrategias que pongan fin a la injerencia extranjera en nuestro hemisferio, a las pandillas y cárteles criminales y narcoterroristas, y a la inmigración ilegal y masiva”. ¿Por qué no estuvo México presente, siendo los temas tan relevantes para la relación bilateral?

Aunque la Presidenta de México confirmó que no fuimos invitados, pues tenemos un canal de comunicación propio para estos asuntos, más allá de cualquier elucubración o justificación, lo cierto es que, para Estados Unidos, hoy México forma parte del bloque que, al incluir a Venezuela, Cuba, Nicaragua (y Brasil, aunque éste se cuece aparte), es poco confiable tanto por el color e ideología gobernante, por los nexos internacionales con países como China y especialmente por su escaso control territorial y “falta de voluntad para combatir a los delincuentes”.

La reunión en Mar-A-Lago confirmó que la decisión de Trump es realinear el continente hacia Estados Unidos y su visión de “derecha”. Mientras Díaz-Canel ya anunció que abrió un espacio de diálogo con Estados Unidos, ante la crisis que vive Cuba, la elección de mayo próximo en Colombia adelanta una posible derrota de la izquierda “petrista”. En Brasil, aunque el futuro del hijo de Bolsonaro —representante del conservadurismo— es aún incierto para la elección de octubre próximo, el respaldo trumpista hacia este último ha tenido ejemplos contundentes, como la amenaza reiterada de imponer aranceles por decisiones judiciales internas.

Queda claro que la llamada Doctrina Donroe en Latinoamérica no es una simple ocurrencia. Es parte del reposicionamiento de Trump frente a sus votantes MAGA y columna vertebral de su apuesta electoral para la elección intermedia de la tercera semana de noviembre. Será la madre de todas las batallas para el trumpismo.

  • Ante un resultado electoral aún incierto en Estados Unidos, Sheinbaum y AMLO han decidido atrincherarse y agandallarse lo que puedan en materia electoral. Ojalá Claudia recapacitara. Para ella y su destino político, ésa parece no ser la mejor ruta.

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