De 5 am. a 12 pm.
Aunque es evidente que el Metro se satura, su funcionamiento probó el día del terremoto, en septiembre pasado, que fue el único medio de transporte por horas
A los millones de metros cuadrados de avenidas, calles, periféricos y viaductos que había en nuestra ciudad, se sumaron hace más de 12 años los de una primera etapa del segundo piso. Fue un alivio que, aunque se pagara, se pudiera circular con relativa facilidad y velocidad en distancias de más de 20 kilómetros. Sin embargo, esos millones de metros cuadrados extra de pavimento no son ahora suficientes, porque el número de autos también se ha multiplicado y ahora ocupan ese espacio. Además, las salidas se congestionan hasta formar colas que consumen el tiempo que se había ganado y cada vez es más evidente que el congestionamiento de los de abajo es igual al de los de arriba, con la diferencia de que éstos pagan por no moverse rápidamente.
En ese mismo periodo de tiempo se construyó la Línea 12 del Metro, que conecta Mixcoac con Tláhuac, al sur de la ciudad. La línea interconecta otras cuatro y tiene 20 estaciones. Aunque se criticó su costo, que no tendría el número suficiente de pasajeros, y las irregularidades en su construcción y operación, que obligaron a cerrarla para modificar su trazo y el tipo de tren, su operación ha probado que es muy útil.
Ese contraste entre la circulación de autos, camiones y tráileres de doble caja —que indebidamente circulan en la ciudad de 6 am a 9 pm— y la población que se mueve en Metro es muy significativo y revela lo obvio: es más eficiente, económico y rápido circular en Metro. Aparte de las interrupciones, el sistema transporta a millones de personas diariamente de 5 am, hasta las 12 am. Aunque es evidente que el Metro se congestiona en los horarios de entrada y salida de la mayoría de los usuarios, su funcionamiento probó el día del terremoto, en septiembre pasado, que fue el único medio de transporte por muchas horas.
La pregunta necesaria y urgente es: ¿Por qué no se ha promovido que ese sistema se amplíe, mejore y se le den recursos suficientes para mantenerlo en operación? Si conoce la respuesta se la agradecerían los millones de usuarios que han sido ignorados y a los que no se les ha atendido con las multimillonarias inversiones que se han hecho en vialidades que se seguirán congestionando con autos que ya no son la solución, sino que se convierten en espacios privados para ejercitar la paciencia, meditación o para exhibir la ira creciente de algunos que creen tener el derecho de pasar por encima de los demás.
Esa situación revela que, por muchos años y administraciones, se ha despreciado a la gente, favoreciendo segundos pisos —que no tienen transporte público— sin invertir en uno eficiente y seguro. Es inconcebible que no se informe públicamente de un plan para mejorar y extender el Sistema del Metro, para hacerlo verdaderamente metropolitano. El pretexto ha sido que es muy caro y requiere de años de construcción. Lo primero es posible gravando el consumo de los combustibles, pues bastan centavos para reunir los miles de millones de pesos que se requieren; y el tiempo para construir las estaciones y los kilómetros de túneles o puentes para los trenes, no son seis años.
Por eso es urgente contar con un plan, con los recursos y con el tiempo necesarios para prolongar hacia el norte del Estado de México la Línea 2, desde Cuatro Caminos hacia Ciudad Satélite; y las Líneas 7 y 3, que son las más congestionadas. Además, la Línea 8, que va del Rosario a Martín Carrera, debería extenderse hacia el oriente, para conectar con la Línea B, cerrando así la red del Metro en el norte.
