Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad.
Antoine de Saint-Exupéry
La prospectiva tiene que ser entendida como una herramienta metodológica y promotora de la creatividad que invita a la construcción de un futuro partiendo de la base de que nada está decidido y todo está por crear.
La prospectiva estudia el futuro para comprenderlo mejor y poder incidir sobre él. La intención es idear el mejor porvenir posible, sostiene el economista francés Michel Godet, catedrático especialista sobre prospectiva estratégica. Con todo un mundo a cuestas, cargado de escepticismo posmoderno, tiene sentido rescatar el valor de lo imaginado. Aun cayendo en el espacio de lo que algunos, de manera peyorativa, puedan calificar de utópico.
Los Supersónicos, serie animada de los 70, creada por William Hanna y Joseph Barbera, expone los “sueños utópicos” de los autores. Los Jetsons eran una familia del futuro. Se hablaba de que habitaban la Tierra en el año 2062. La serie fue creada en 19622.
Quién se imaginaría que, en este momento, varias de esas “utopías” son una realidad. Los escenarios a ocurrir se adelantaron. En menos de 100 años, las videollamadas, el trabajo en casa o home office, las video-consultas médicas, robots que aspiran la casa... No estamos muy lejos de lograr tener autos que transiten las carreteras del aire.
No se trata de crear ciencia ficción. No es pura imaginación, ni se trata de inventar un mundo futuro totalmente desconectado con el presente. La pretensión es siempre comprender de mejor manera el presente para poder actuar. El pasado se ubica en la dimensión de los hechos cumplidos. Allí nada podemos cambiar.
Ese pasado puede ser referido y evocado, puede dar lugar a añoranzas o desasosiegos, pero son hechos rigurosos e inmodificables para nosotros. El futuro, por el contrario, nadie lo ha predeterminado aún. Todavía no existe. Es un lienzo en blanco. En ese sentido, el futuro es espacio de libertad, y al mismo tiempo un lugar donde es posible ejercer nuestra cuota de poder, asociada a la voluntad.
El futuro, depende de lo que hagamos en el presente. El desarrollo humano exige estar vinculado a la idea del bien público y su construcción es una responsabilidad del conjunto de la sociedad. Lo público se configura en las relaciones entre los actores sociales. Es necesario abordar la reconstitución y resignificación de lo público, como lugar simbólico de la sociedad. Pero también como espacio material de participación, de construcción de alianzas y elaboración de propuestas.
Entonces... ¿por qué pensar el futuro apenas con las imágenes que nos acompañan del pasado? ¿Por qué apoyarnos solamente en nuestras experiencias y no darle lugar al pensamiento creativo y a la construcción de escenarios que atiendan a las nuevas variables que surgen de los estudios y análisis del futuro?
Agustín Merello, periodista español, comenta: “Estamos en realidad impregnados por una mirada positivista de la ciencia que, basándose en una pretendida rigurosidad metodológica, ha menospreciado el valor de los sueños”.
La imaginación y las utopías han visto reducidas la verdadera dimensión de su aporte. Tan imprescindible para construir el futuro deseado.
Se trata de volver a darle a la creatividad y al pensamiento utópico el sentido genuino del que están imbuidos: dinamizar la acción del presente y dirigirla hacia un mañana, demandado colectivamente. Es la manera de dotar al presente de una orientación que permita crear el futuro antes que padecerlo como algo que se nos impone y que resulta prácticamente inevitable.
Significa también asumir el protagonismo que nos corresponde como sujetos de nuestro propio destino y de nuestro propio desarrollo. Agrega Merello: “La prospectiva es primero un acto de imaginación selectiva y creadora de un polo deseado, luego una reflexión sobre la problemática presente (para confrontarla con la deseada) y por último una articulación ensambladora de las pulsiones individuales para lograr el futurable (futuro deseable)”.
Termino citando al director del Centro de Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia, el profesor Francisco José Mojica: “El gran reto de la prospectiva está en romper el corto plazo, porque es fundamental ver hacia delante”.
La gran apuesta para todos los ciudadanos del mundo, es soñar, imaginar, prospectar y construir nuevos proyectos de país. Incluyentes, prósperos, justos, equitativos. Y con el liderazgo del Estado, integrar las propuestas de la sociedad civil, el sector productivo y la academia.
No podemos construir las naciones del mañana si dejamos que el encono, las mentiras, la violencia, las simulaciones y los engaños, sigan alimentando los torrentes sanguíneas de nuestro planeta. El futuro, sostiene la prospectiva, está en nuestras manos. Está en nuestra voluntad, en nuestra actitud, en nuestra libre decisión y en el uso adecuado de nuestras capacidades.
