Humanismo y ciencia, por una administración pública de vanguardia
En su libro Las Nuevas Realidades, el autor Peter Drucker señala: “En cualquier institución importante, sea empresa, organismo estatal o cualquier otra, la capacitación y desarrollo de su potencial humano es una tarea a la cual los mejores dirigentes han de dedicar ...
En su libro Las Nuevas Realidades, el autor Peter Drucker señala: “En cualquier institución importante, sea empresa, organismo estatal o cualquier otra, la capacitación y desarrollo de su potencial humano es una tarea a la cual los mejores dirigentes han de dedicar enorme tiempo y atención”.
Hoy, en México y en el mundo, estas palabras parecen cobrar una vigencia estratégica para el desarrollo de los hombres y de las instituciones. Ante la globalización, el instrumento más importante con el que contamos para fomentar la paz es la educación, la capacitación y, en términos más profundos, la búsqueda del conocimiento. El impulso de un nuevo federalismo es fundamental para continuar con la continua democratización del sistema político mexicano. El mayor sustento de nuestro federalismo debe ser la formación de funcionarios capaces, preparados en todos los sentidos y en todos los niveles. Así pues, el Servicio Civil de Carrera contribuiría para alcanzar este objetivo, al garantizar al servidor público un proceso permanente de capacitación y desarrollo profesional, y a la ciudadanía, el cumplimiento y continuidad de los compromisos institucionales, a través de una evaluación periódica de los funcionarios.
Este proceso de renovación, está sustentado en dos pilares fundamentales: la transformación tecnológica y de procesos y el cambio organizacional en las instituciones. Esta segunda vertiente involucra a todos los servidores públicos de la administración y los pone en el centro del proceso de cambio. Es verdad que el diseño adecuado de las políticas públicas es indispensable para la promoción del desarrollo, pero de igual manera lo es el contexto organizacional en que se desarrollan y a través del cual los servicios llegan a la ciudadanía.
Valores, principios y conductas; la creación de una cultura corporativa, el compromiso con uno mismo y el compromiso con los demás son factores que determinan en gran medida el éxito o fracaso de una política o programa de gobierno. Por ello, es necesario volver la mirada al capital humano, que es el activo principal de todas las organizaciones. En este marco, la profesionalización del servicio público y la innovación en la gestión de los recursos humanos permitirá a las instituciones públicas adaptarse a esta nueva realidad.
El reto de la administración pública es cambiar, forjando un gobierno innovador, sustentado en el desarrollo permanente de sus funcionarios. Liderazgo, promoción del desarrollo humano y seguridad laboral son los elementos de este cambio en la administración de los recursos humanos. Nadie puede negar que el hombre tiene una necesidad natural de trascendencia y superación, por ello no puede concebirse a un líder sin una visión de futuro.
El verdadero liderazgo es difícil y requiere mucho esfuerzo y voluntad. Voluntad para dirigir nuestras acciones para que sean consecuentes con nuestras intenciones, lo que implica compromiso. El verdadero compromiso es una visión de desarrollo personal y grupal, junto con una mejora continua: esforzarse al máximo por los demás. Sólo entonces podemos hablar de un verdadero liderazgo, fundado en la autoridad y no en el poder. Porque el poder, cuando se entiende sólo como un fin y no como un medio para servir a los demás, se reduce a un simple deseo egoísta. Por esto, la autoridad se funda en el servicio, que, a su vez, se funda en el amor, entendido como el comportamiento en beneficio de otros. En resumen: quien quiera ser el primero, que se haga el último.
La puesta en marcha de un Servicio Civil de Carrera en el país significaría dar un paso muy importante en el proceso de dignificación de la carrera del servidor público para garantizarle un empleo bien remunerado, con perspectivas de crecimiento, desarrollo, permanencia y continuidad a los programas y políticas de gobierno y el aprovechamiento de su experiencia, algo sumamente valioso. La administración podría pasar de una visión operativa de los recursos humanos a una visión estratégica y de promoción del capital humano, y los servidores públicos se constituirían en socios estratégicos; y la responsabilidad de captar, desarrollar y retener al personal se constituiría en uno de los objetivos principales de la administración pública.
El proceso de reclutamiento, selección e inducción, la capacitación, especialización y actualización, así como el desarrollo de mecanismos de evaluación del desempeño podrían constituirse en un objetivo escencial de la nueva agenda política y administrativa en la que se tendría que basar una propuesta de gobierno. El Servicio Civil de Carrera se revela como uno de los factores escenciales dentro del proceso de transformación que la sociedad nos demanda, para contar con una administración pública encaminada a lograr mayor eficiencia en su gestión, mayor transparencia en el uso de sus recursos, y que cuente con funcionarios capacitados, honestos, con sensibilidad social y con una gran vocación de servicio.
Termino haciendo referencia a Aristóteles. Dentro de su análisis de los tipos de gobiernos, el sabio helénico se inclinaba por el gobierno aristocrático, entendido como aquel en el que gobiernan los mejores, los mejor preparados tanto técnica como espiritualmente. Aquellos que entienden que para ejercer el poder y la autoridad habrá que obtener el conocimiento necesario. Y comprender mental y emocionalmente que servir es la mayor de todas las vocaciones.
