Estado Islámico y su Apocalipsis
Estamos en momentos en que aviones rusos, de Estados Unidos y la OTAN sobrevuelan un mismo espacio: Siria.
Vivimos momentos en el ámbito internacional de mucho movimiento y tanta o más tensión que en tiempos de la Guerra Fría. Eso me comentó el investigador William McCants, del Brookings Institute, en una entrevista que le realicé sobre su más reciente libro, The ISIS Apocalypse.
Y es cierto. Estamos en momentos en que aviones rusos, de EU y la OTAN sobrevuelan un mismo espacio: Siria.
¿Qué nos ha llevado a esto? Es claro que la intervención de Occidente en Oriente Medio no ha sido afortunada. De acuerdo con McCants, quien empezó a estudiar el mundo islámico desde antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre por su interés en la poesía de esa civilización (nada que ver con el extremismo islámico del Estado Islámico), la intervención de EU en Irak en 2003 fue un primer impulso para el Estado Islámico, pero el asesinato de su líder, Al Zarqawi, el 7 de junio de 2006, fue lo que permitió a los extremistas de los extremistas tomar el mando de esa misión que es acabar con Occidente y fundar el califato del Estado Islámico, que hoy lleva a cabo prácticas tan brutales como la crucifixión, mutilación y la esclavitud.
Hasta antes del asesinato de Zarqawi, Osama bin Laden y sus seguidores promovían la necesidad de unir a sunitas y chiítas en el objetivo común de sacar a los norteamericanos y otros infieles de Oriente Medio para después conformar un califato islámico al estilo del que existió con el Imperio Otomano.
Zarqawi era menos paciente y quería lograr lo anterior al mismo tiempo que hacer una purga de los musulmanes chiítas que veía estaban traicionando a los sunitas. No quería unificar a todos los musulmanes; quería purgar a quienes no veían al Islam desde su misma óptica y al mismo tiempo batallar en contra de los otros infieles, los occidentales y puntualmente los estadunidenses.
Pero cuando EU lo asesina, hasta los más ‘moderados’, como Osama bin Laden, se unen a la causa del fallecido Zarqawi, para convertir al Estado Islámico en la principal amenaza para Occidente que es hoy en día.
Amenaza que EU no parece saber cómo hacerle frente. Amenaza que crece en adeptos y fuerza día con día.
En la entrevista que le realicé a McCants, el académico pronostica que eventualmente vendrá una fuerza mayor que derrotará a este Estado Islámico que hoy no respeta las mismas fronteras que la comunidad internacional.
Para ellos no hay nada que divida Siria de Irak. Son un Estado con bandera propia, que recauda impuestos de las sociedades de ambos países y que tienen una agenda propia: instaurar un califato de cara al fin del mundo. Al Apocalipsis que ven próximo y para el cual se preparan reclutando a miles dentro y fuera del mundo islámico a través de la propaganda que les permiten las redes sociales.
¿Cuál será el legado de Obama frente a esta amenaza?, le pregunté a McCants. Según él, la estrategia de no intervenir en otro conflicto en Oriente Medio ha sido la ganadora hacia el Estado Islámico.
EU ha intentado la intervención en Oriente Medio y ésta ha sido claramente errónea. El problema es tan complejo que, platicando sin micrófono con McCants, le comento que no me gustaría ser quien tome la decisión de qué hacer frente a un actor que decide esclavizar, crucificar y degollar a sus detractores. Él concuerda. ¿Qué hacer frente al Estado Islámico? Parece que no hay respuesta ganadora.
Apostilla: Hoy es el primer debate entre los candidatos demócratas a la Presidencia de EU. CNN, quien es el encargado de llevarlo a cabo, mantiene un stand listo en espera de que el actual vicepresidente, Joe Biden, decida participar en éste tras anunciar su intención de buscar la nominación. Todo parece indicar que ese stand quedará vacío.
@AnaPOrdorica
