A pesar del foco que hay en México por la revisión de medio término del T-MEC y el torpedeo continuo enfatizando asuntos de narcotráfico y migración ilegal, la Secretaría de Economía ha establecido un diálogo continuo con exportadores, importadores, comercializadores y cadenas productivas de industrias estratégicas para aprovechar los tratados firmados y vigentes, y así acelerar una estrategia de diversificación comercial con énfasis en el cumplimiento de reglas de origen e integridad comercial.
Uno de ellos es el Tratado integral y Progresista de la Asociación Traspacífico (TIPAT), el mismo que abandonó Trump en su primera administración que, con 12 países tras la adhesión de Reino Unido, representan 15% del PIB.
En mayo pasado en Londres, México colocó en la agenda del grupo el garantizar las reglas de origen y la integridad de las cadenas de suministro, porque una de las fricciones más severas en la relación con Estados es que países como Brunéi, Vietnam o Malasia han sido acusados de utilizar el arancel cero del TIPAT para introducir a mercados socios, mercancías procedentes de terceros países no miembros.
Nueva Zelanda (depositario del tratado), Australia y Reino unido, han cerrado filas con México para hacer cumplir estrictamente las reglas de origen y abonar a un sistema comercial internacional predecible, libre, justo y transparente basado en reglas claras.
Por ello, en momento de incertidumbre, con instrucción presidencial, el equipo de Luis Rosendo Gutiérrez de la Subsecretaría de Comercio Exterior propuso una estrategia que promueva mejores prácticas en el acuerdo comercial, clave para la diversificación y, como resultado de este esfuerzo, el pleno del TIPAT instaló una mesa especializada en materia aduanera, reglas de origen y facilitación comercial a fin de asegurar condiciones de competencia justa para las empresas de todos los miembros, además de generar confianza en la industria, en las inversiones y en las propuestas de inversión alineadas con el objetivo del Plan México. Eso será clave en la mesa del T-MEC, la que, por cierto, tiene vida propia y avances, con declaraciones y sin declaraciones presidenciales en ambos lados de la frontera que pueden subir de tono de aquí a noviembre o hasta 2027, y eso es muy positivo.
Por cierto, el pasado 3 de junio, el ministro del Exterior de Argentina, Pablo Quirno, presentó la solicitud de esta nación al TIPAT, y la entregó al ministro de Nueva Zelanda, Todd McClay, en París, en los sides de la ministerial de la OCDE. Esto abre una avenida interesante para México y la revisión completa del ACE 55 automotriz, ¿no cree usted?
DE FONDOS A FONDO
#Semarnat… El Proyecto de Norma Oficial Mexicana 160-2026 de Semarnat, que incluye cambios a la regla de 2011, establece los nuevos procedimientos para el establecimiento de planes de manejo de residuos peligrosos, aplicará a los grandes generadores de residuos peligrosos e incluye a Pemex, como sujeto obligado. La NOM y el cambio propuesto, sujeto a consulta pública, aplicaría a todos los grandes generadores de residuos peligrosos, productores, exportadores, importadores y distribuidores de productos, todos; no piensen que es una norma sólo para Pemex (a quien los derrames le brotan por doquier) ni crean que a la tarea de prevención y remediación le aplica el dicho de “hágase la voluntad en los bueyes de mi compadre”. La propuesta es de observancia general para quienes al desechar residuos peligrosos, no sólo deben minimizar la fuente de generación, sino también remediarla de forma definitiva y, de ello dependerán los certificados de cumplimiento a cargo de la Profepa. Tienen 60 días para comentarlo, pero tenga en cuenta que en México el Inventario Nacional de Residuos Peligrosos al cierre de 2025 incluye a 167,706 empresas, clasificadas en micro, pequeños y grandes generadores que arrojan 4 millones, 759 mil 96 toneladas de residuos peligrosos y los grandes generadores concentran 96% del total.
A nivel sectorial, destaca el sector de servicios médicos incluyendo farmas, asistenciales y relacionados, contribuyendo con 45% de estos residuos, principalmente biologicoinfecciosos. Nuevo León es la entidad que presenta la mayor generación, seguida por Edomex, porque son las más industriales, pero las petroleras no le sacan la vuelta.
