¡Total!, que a nadie le gusta la cuenta Nivel 3 Bis, y prefieren que Banxico aumente el umbral de la Nivel 2 a 9 mil udis, casi 80 mil pesos, que se limite a 3 mil udis (25 mil pesos) la posibilidad de depósitos en efectivo y, que les dote de mecanismos de apertura remota de cuentas con niveles robustos de identificación como los del Nivel 4 (sin límite de depósitos, pero a partir del 1 de julio reportables –sobre todo al SAT— cuando los depósitos en efectivo exceden los 144 mil pesos al mes), apoyados en herramientas biométricas, validaciones documentales y mecanismos digitales avanzados.
Interesante la conclusión de una rápida consulta, que se supone tiene el objetivo de incentivar el uso de pagos electrónicos procedentes de las cuentas de depósito, limitar el uso de efectivo y facilitar la expansión de los mismos hacia micro y pequeños negocios.
Banxico, de entrada, sigue limitando las cuentas de depósito N1, N2 y N3 Bis (la que se supone se pensaron para micro y pequeñas empresas), a personas físicas, y las casi nunca usadas N3 y N4 para personas físicas y morales, y lo que se había solicitado ampliamente a la autoridad, es que se aumentaran los umbrales y se facilitaran los mecanismos de onbording digital para micros, donde lo relevante es incluso que el SAT sea sensible para que los instrumentos de captación formales no sean fuente de fiscalización, sino de incorporación activa de los millones de microempresarios al sistema financiero formal.
Si sólo una tercera parte de éstos tiene una relación bancaria, evidentemente, no es fragmentando la estructura de captación como se va incentivar la transaccionalidad digital, ¿no cree? Bueno, y de mantenerse la propuesta que ha sido rechazada, es evidente que el sistema bancario y las Instituciones de Fondos de Pago Electrónico requieren un buen de explicaciones de por qué se les ocurrió la N3 Bis.
La propuesta es interesante, porque sí amplia umbrales, pero cambia requisitos. En el caso de las N1, que se supone tiene mecanismos mínimos de identificación y permite un onbording digital sencillo, son cuentas wallets o billeteras que usan más los neobancos y los tradicionales para primer acceso, tienen límite de 750 udis (6,200 pesos) y la propuesta de Banxico eleva el monto a mil udis (rondaría 8,800 pesos) y no hay restricciones para depósitos en efectivo, pero se supone que debieran transaccionar con medios de pago electrónico.
En el caso de las N2, denominadas como simplificadas o digitales, con límite de 3,000 udis mensuales (como 25 milpesos) se pueden ampliar a 6,000 udis (casi 50 mil pesos) siempre y cuando la diferencia de 3 mil provenga de transferencias de subsidios gubernamentales. O sea, que provengan de las cuentas del Banco del Bienestar, ¿no?
Nivel 3 (N3): cuentas de débito con mayor capacidad, ideales para ingresos frecuentes o nómina, con abonos de hasta 10 mil udis mensuales (82 mil pesos y no se cambia nada).
Luego se introduce la Nivel 3 Bis que eleva el límite a 15 mil udis, 132 mil pesos, pero sólo 3 mil udis podrán ser depósitos en efectivo y, sólo la pueden abrir personas físicas. Supongo que debieran abrirla los contribuyentes de regímenes simplificados o personas físicas con actividad empresarial.
El Nivel 4, que tienen expediente completo y sin límites de depósitos mensuales, se mantiene sin cambio, y para abrirlas no se tiene que acudir a sucursal para hacer el NYC completito, dado que sistemas robustos en las aplicaciones de apertura y de evaluación del riesgo, permiten la autorización con líneas de crédito que superan el umbral anterior.
Ahí es donde viene la duda: ¿esas N3 Bis, tienen sistemas de identificación parcial o facilidades regulatorias distintas?, como la CNBV y Hacienda, no han entregado las modificaciones a la CUB para ajustar el cambio al artículo 115 de la Ley de Instituciones de Crédito, pues pareciera que en esta consulta pública al menos el sistema carece de claridad sobre el objetivo regulatorio y operativo de estas cuentas.
Para la ABM la propuesta es otra: robustecer y ampliar el umbral de la N2 a 9 mil udis (74 mil pesos), manteniendo el umbral de depósitos en efectivo en 3 mil udis. El problema de fondo es el efectivo, y ése no se combatirá con N3 Bis, sino con una política fiscal que entienda que los micros se mueven en la economía informal. Usted y yo, ¡pues somos cautivos!
