Sin maquillaje / arlamont@msn.com.mx / 21 de agosto de 2025

EL ACONDICIONADO ¿A qué se debe que haya tan pocas casas que tengan aire acondicionado y calefacción aquí en la CDMX? R. Le comparto que, confirmando su comentario, es cierto que sólo alrededor de 16 % de los hogares en México tiene aire acondicionado. Este bajo ...

EL ACONDICIONADO

¿A qué se debe que haya tan pocas casas que tengan aire acondicionado y calefacción aquí en la CDMX?

R. Le comparto que, confirmando su comentario, es cierto que sólo alrededor de 16 % de los hogares en México tiene aire acondicionado. Este bajo porcentaje se debe a varios factores clave. Primero, el alto costo de la electricidad y de los equipos hace que muchas familias no puedan cubrir los gastos operativos constantes. Incluso cuando tienen acceso al aparato, usarlo con frecuencia puede generar recibos de luz elevados, lo que desincentiva su uso. Además, el ingreso promedio de los hogares mexicanos es bajo, lo que dificulta la compra, instalación y operación del aire acondicionado. También influye el clima: gran parte de la población vive en regiones templadas, como la Ciudad de México y el altiplano central, donde el aire acondicionado no es tan necesario. En contraste, en zonas costeras o del noroeste, que son más cálidas tienen mayor tasa de uso, aunque están menos pobladas. Otro factor importante es el diseño tradicional de las viviendas, construidas para favorecer la ventilación natural con muros gruesos y ventanas abiertas.

Muchos mexicanos recurren a soluciones como vestir ropa ligera o ajustar sus actividades durante las horas más calurosas, en lugar de depender del aire acondicionado. En conjunto, los factores económicos, las condiciones climáticas y las prácticas arquitectónicas explican por qué el uso de aire acondicionado sigue siendo relativamente raro en los hogares mexicanos, a pesar del aumento de las temperaturas y la creciente demanda de refrigeración en algunos estados más cálidos y de mayor poder adquisitivo.

LA HIDRATACIÓN

En estas épocas de fuertes calores, ¿qué tan peligroso es no mantenerse bien hidratado? Tengo un hermano que hace mucho ejercicio y no bebe suficientes líquidos porque, dice que “así sí baja de peso”.

R. Terriblemente peligroso. Cuando las temperaturas veraniegas alcanzan su punto máximo, recordar hidratarse va más allá de calmar la sed. Es un acto vital de autoprotección —especialmente para su corazón—.

A medida que el calor aumenta, el cuerpo trabaja intensamente para mantenerse fresco, perdiendo líquidos a través del sudor y la respiración. Pero si no se reponen esos líquidos, la deshidratación se instala, y sus consecuencias van mucho más allá de los labios resecos o el mareo. El sistema cardiovascular es uno de los más afectados:

* Menor volumen sanguíneo. Con menos líquido, la sangre se vuelve más espesa y el volumen disminuye, obligando al corazón a bombear con más fuerza para distribuir el oxígeno.

* Desequilibrio de electrolitos. Sodio, potasio y magnesio —claves para el ritmo cardiaco— pueden alterarse peligrosamente.

* Frecuencia cardiaca y presión elevadas. Para compensar el volumen bajo, el corazón se acelera, lo que puede tensionar las arterias y aumentar el riesgo de arritmias, incluso paro cardiaco en personas vulnerables, y adultos mayores, con una respuesta de sed disminuida, personas con afecciones cardiacas, niños y trabajadores expuestos al calor y (su hermano) atletas y quienes practican actividades al aire libre.

¿Qué hacer? Beber agua de forma constante, no sólo cuando hay sed. También consumir alimentos ricos en agua como pepino, sandía y cítricos, evitar el exceso de cafeína y alcohol, que pueden deshidratar aún más, observar el color de la orina: el amarillo pálido es ideal; tonos oscuros indican deshidratación. También hay que mantenerse fresco, usar ventiladores, buscar sombra y vestir ropa ligera e, importantísimo, reconocer las señales: pulso acelerado, fatiga, mareo, confusión y boca seca son alertas importantes.

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