Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 8 de diciembre de 2024
IRSi uno está acostumbrado a ir al baño a la misma hora todos los días, ¿podemos acostumbrar al cuerpo a cambiar de horario? R. Tu cuerpo siente la necesidad de ir al baño a la misma hora todos los días probablemente debido a tu ritmo circadiano y hábitos ...

Alfredo La Mont III
Sin Maquillaje
- IR
Si uno está acostumbrado a ir al baño a la misma hora todos los días, ¿podemos acostumbrar al cuerpo a cambiar de horario?
R. Tu cuerpo siente la necesidad de ir al baño a la misma hora todos los días probablemente debido a tu ritmo circadiano y hábitos regulares. El ritmo circadiano es el reloj interno de tu cuerpo que regula varios procesos fisiológicos, incluyendo la digestión. Cuando comes a horas consistentes, tu sistema digestivo entra en una rutina, llevando a evacuaciones regulares.
Además, el reflejo gastro-cólico, que es una respuesta natural a comer, puede estimular las evacuaciones. Este reflejo es más activo en la mañana, lo que explica por qué muchas personas sienten la necesidad de ir al baño después del desayuno.
Mantener un horario regular, mantenerse hidratado y comer una dieta balanceada con mucha fibra puede ayudar a mantener tus evacuaciones regulares y predecibles.
- LOS BEBÉS
Dicen que los bebés no nacidos pueden saborear la comida que ingieren sus mamas y desarrollar preferencias, ¿es verdad?
R. Sí, es verdad. Las investigaciones han demostrado que los bebés no nacidos pueden saborear la comida que comen sus madres. Las moléculas de los alimentos pasan a través del torrente sanguíneo de la madre y llegan al líquido amniótico, que el bebé puede saborear. Se ha encontrado que los fetos entre las 32 y 36 semanas de gestación pueden reaccionar a diferentes sabores sonriendo o frunciendo el ceño. Por ejemplo, los fetos expuestos al sabor dulce de la zanahoria mostraron expresiones de “cara sonriente”, mientras que los expuestos al sabor amargo de la col rizada hicieron expresiones de “cara llorosa”.
Esta exposición temprana a diferentes sabores puede influir en las preferencias alimentarias del bebé después del nacimiento. Así que, si tienes antojos de ciertos alimentos durante el embarazo, es posible que tu bebé desarrolle una preferencia por esos sabores más adelante.
Es una de las razones por las que las mujeres embarazadas no deben beber alcohol, fumar o consumir drogas. Estas sustancias pueden pasar a través de la placenta y afectar al feto en desarrollo. Estas sustancias pueden provocar una serie de problemas de salud, entre ellos:
- Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF): causados por el consumo de alcohol durante el embarazo, los TEAF pueden resultar en discapacidades físicas, conductuales e intelectuales.
- Bajo peso al nacer y parto prematuro: fumar durante el embarazo puede restringir el suministro de oxígeno al bebé y llevar a un bajo peso al nacer y parto prematuro.
- Problemas de desarrollo: las drogas pueden interferir con el desarrollo del cerebro y otros órganos del bebé, llevando a problemas cognitivos y conductuales a largo plazo.
- Aborto espontáneo y muerte fetal: el abuso de sustancias durante el embarazo puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y muerte fetal.
Es importante que las mujeres embarazadas eviten el alcohol, el tabaco y las drogas recreativas para asegurar los mejores resultados posibles para la salud de sus bebés.
- FRÍA Y CALIENTE
Dicen que se puede saber si el agua está fría o caliente por medio del oído, ¿verdad o cuento?
R. Verdad. Los oídos humanos tienen dos funciones principales: alertarnos de los sonidos y mantener el equilibrio. Sin embargo, también pueden determinar la temperatura del agua. Aunque parezcan idénticas, el agua caliente y el agua fría suenan diferente al verterse. Nuestros cerebros nos permiten distinguir entre el agua fría y caliente sin necesidad de verlo. La temperatura afecta la viscosidad del agua, produciendo sonidos distintos. A temperaturas bajas, las moléculas de agua son más lentas y se unen, haciendo que el agua sea más espesa y suene más grave al verterse. Por otro lado, el agua caliente tiene moléculas más energéticas que se unen menos, resultando en un sonido más agudo. Además, los líquidos calientes tienen más burbujas, lo que contribuye a los tonos más altos que escuchamos al servir una taza de café o té.