Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 10 agosto 2025
TIEMPO NEGATIVO ¿Ha oído hablar del “tiempo negativo” en qué consiste, cómo echar el reloj para atrás? R. No, esto no significa que el tiempo vaya hacia atrás o que podemos viajar al pasado. Los científicos aclaran que no se trata de viajes en el tiempo ...
TIEMPO NEGATIVO
¿Ha oído hablar del “tiempo negativo” en qué consiste, cómo echar el reloj para atrás?
R. No, esto no significa que el tiempo vaya hacia atrás o que podemos viajar al pasado. Los científicos aclaran que no se trata de viajes en el tiempo como en la ciencia ficción. El “tiempo negativo” es una propiedad matemática y física de la interacción entre luz y materia a nivel cuántico, y no tiene equivalente en nuestra vida diaria. No cambia las leyes del tiempo tal como las conocemos.
Esto trata del descubrimiento experimental de un fenómeno llamado “tiempo negativo” en el campo de la física cuántica. Investigadores de la Universidad de Toronto realizaron experimentos donde midieron, durante interacciones entre fotones y átomos, duraciones que resultaron ser negativas. Es decir, en ciertas condiciones, el estado de un átomo al absorber y emitir luz parecía durar menos que cero, algo que resulta extraño.
Este fenómeno está relacionado con lo que se llama “retardo de grupo”. A veces, la luz que pasa por un material parece salir antes de haber entrado, lo cual es contraintuitivo, pero ya se había observado en óptica cuántica.
¿Es cierto? Sí, los experimentos son reales y los resultados han sido presentados en medios científicos serios. Sin embargo, estos resultados son muy específicos del mundo cuántico y su interpretación aún se debate entre los expertos. Además, el estudio todavía no ha sido revisado formalmente por otros científicos, lo cual es un paso importante en la ciencia.
LAS REGLAS
¿Cuáles serían las reglas gramaticales que podríamos cuestionar en el uso diario?
R. Le comparto, como todos, nuestro idioma es fluido y a lo largo de la historia la gramática y la ortografía del español han sido objeto de reformas y debates. Aunque muchas reglas ayudan a mantener la claridad y la unidad del idioma, existen algunas normas que hoy en día podrían considerarse innecesariamente rígidas o poco prácticas para la comunicación moderna.
* No terminar una oración con una preposición.
En español formal, se evita terminar una frase con una preposición. Por ejemplo, se prefiere decir con quién hablas en vez de quién hablas con. Sin embargo, en el habla cotidiana, sobre todo en algunas regiones, esta estructura resulta más natural y directa. Relajar esta regla podría acercar la gramática a la forma real en que se comunica la gente.
* Colocación estricta de los pronombres.
El español exige que los pronombres átonos tengan una posición específica respecto al verbo, dependiendo de si la forma verbal es conjugada, infinitivo, gerundio o imperativo. Por ejemplo, decir decírmelo o decirlo a mí. Esta regla puede dificultar la expresión espontánea, especialmente para quienes aprenden el idioma. Una mayor flexibilidad ayudaría a simplificar la comunicación.
* No comenzar una oración con conjunciones.
Tradicionalmente, se enseña que no se debe empezar una oración con y, pero o porque. Sin embargo, en la comunicación actual, tanto oral como escrita, es común iniciar frases con estas palabras para dar énfasis o conectar ideas de manera más fluida. Permitirlo abiertamente haría el español más dinámico y expresivo.
* Uso obligatorio de la doble negación
En español, la doble negación es obligatoria para que la frase sea gramaticalmente correcta. Por ejemplo, no sé nada. Aunque esta construcción es natural para los hispanohablantes, algunos lingüistas han sugerido que podría simplificarse permitiendo frases con una sola negación, como sé nada, aunque esto no es aceptado actualmente.
