Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 1 de junio de 2025
EL ROJO¿Por qué los toros atacan las prendas de color rojo y no otras? R. Percepción equivocada, la suya, no la de los toros, ya que éstos en realidad no pueden ver el color rojo. Si la idea de las corridas de toros le hace ver rojo, no está solo, aunque los propios ...
- EL ROJO
¿Por qué los toros atacan las prendas de color rojo y no otras?
R. Percepción equivocada, la suya, no la de los toros, ya que éstos en realidad no pueden ver el color rojo.
Si la idea de las corridas de toros le hace ver rojo, no está solo, aunque los propios toros no puedan ver el color. Como es el caso de otros animales de pastoreo, como las ovejas y los caballos, los ojos de los toros tienen dos tipos de células receptoras de color y están más sintonizados con los amarillos, verdes, azules y morados. Esta condición, un tipo de daltonismo conocido como dicromatismo, hace que la mula de un torero (capa roja) se vea gris amarillento para los animales. Entonces, ¿por qué los toros se “enfurecen” al ver a los matadores agitando sus muletas? La respuesta es simple: movimiento. La muleta ni siquiera se saca hasta la tercera y última etapa de una pelea de toros. La razón por la que es rojo es un poco desagradable, en realidad es porque el color enmascara las manchas de sangre. En 2007, el programa de televisión MythBusters incluso dedicó un segmento a la idea de que los toros están enojados por el color rojo, encontrando cero evidencia de que a los animales de carga les importa qué color se les está saludando y amplia evidencia de que los movimientos repentinos son los que realmente agravan a las pobres criaturas.
- LE:
¿Tiene regla gramatical el uso del “le”?
R. Le comparto que para los hablantes nativos de español, hay reglas gramaticales que usamos de costumbre y que “suenan bien”, aunque no siempre se sepa cómo explicarlas. Aprovechando su pregunta acerca del “le” aquí hay ésta y tres más reglas gramaticales que quizás reconozca intuitivamente, pero no sepa justificar:
* Uso correcto de leísmo:
En algunas regiones hispanohablantes, es común el leísmo, donde se usa le en lugar de lo o la cuando se refiere a personas. Aunque no siempre es correcto según la norma, en muchas partes de España es aceptado decir le vi en lugar de lo vi cuando se habla de un hombre.
* Colocación del pronombre reflexivo en verbos compuestos:
Hay una forma natural de colocar los pronombres reflexivos. Por ejemplo, se dice me he levantado y no he me levantado, aunque esta última opción siga la estructura básica de sujeto-verbo-pronombre.
Cuando se usan verbos en tiempo compuesto, como en el presente perfecto.
Orden natural de los adjetivos
En español, los adjetivos pueden ir antes o después del sustantivo, pero ciertos adjetivos cambian de significado dependiendo de su posición. Por ejemplo, un gran hombre no es lo mismo que un hombre grande. La intuición juega un papel clave en saber cuándo un adjetivo debe ir antes o después.
* Concordancia con el verbo haber:
El verbo haber se usa de forma impersonal en expresiones como hay mucha gente o hubo problemas. Aunque algunas personas dicen: “habían muchas personas”, la forma correcta es “había muchas personas”. La regla puede ser confusa, pero para los hablantes nativos suele sonar intuitivamente bien.
- ESTEREOTIPOS
¿Puede darme un ejemplo de un estereotipo actual que tenga raíces en la antigüedad?
R. Sí, con mucho gusto le comparto el siguiente estereotipo antiguo de las observaciones francas sobre hombres y mujeres, y sus relaciones, que han hecho reír a la gente durante mucho tiempo.
Caso en punto: este antiguo chiste egipcio del año 30 a. C., que se burla a costa del cortejo: “El hombre está aún más ansioso por copular que un burro, su bolso es lo que lo restringe”. El chiste apareció en un antiguo texto egipcio de papiro conocido como la Instrucción de Ankhsheshonq. Es más una instrucción irónica (según el nombre del documento), que se encuentra junto con otras notas divertidas sobre burros, como: “Si un cocodrilo ama a un burro, se pone peluca”.
