CHECO
Sr. La Mont, ¿qué se espera de Checo Pérez ahora que manejará para Cadillac en Fórmula 1?
R. El regreso de Checo Pérez a la Fórmula 1 en 2026 es uno de los momentos más anticipados del automovilismo. Después de un año fuera de la parrilla, vuelve con Cadillac, la nueva escudería que debutará como la decimoprimera del campeonato. Su salida de Red Bull fue un proceso desgastante, marcado por tensiones internas y un ambiente donde todo giraba alrededor de Verstappen. El descanso, sin embargo, le devolvió claridad y hambre de competir. Cadillac apuesta por él como pieza central del proyecto. No se espera que el equipo gane de inmediato, pero sí que Checo aporte estabilidad, desarrollo técnico y puntos constantes. Llega con menos presión y más libertad, en un proyecto que empieza desde cero y donde su experiencia puede marcar la diferencia. Su segunda vida en la F1 no será un regreso nostálgico, sino una oportunidad para demostrar que todavía puede sorprender.
LOS SANTOS
¿Me puede decir por qué se les reza a los santos?
R. Le comparto que rezarles a los santos no es un acto de idolatría, sino de cercanía. En la tradición católica, los santos funcionan como intermediarios, figuras que vivieron experiencias humanas concretas y que, por eso mismo, se sienten más accesibles que una divinidad abstracta. La gente les reza porque representan historias reconocibles: pobreza, enfermedad, miedo, trabajo, familia. Son modelos de vida, pero también acompañantes simbólicos. Cada santo encarna un tipo de necesidad. San Judas para las causas difíciles, San Antonio para lo perdido, Santa Bárbara para la protección, San Francisco para los animales. No se les pide poder propio, sino intercesión: que lleven la petición a un nivel más alto. En muchos hogares, rezarles es también un acto cultural, una herencia familiar que mezcla fe, costumbre y consuelo. La oración a los santos no busca magia, busca compañía. Es una forma de decir: alguien que vivió algo parecido a mí entiende lo que estoy pidiendo. Recuerdo con afecto a mi mejor amigo Antonchu (QEPD) y quien solía rezarle a Expedito.
COMIDA RÁPIDA
¿Qué reglas básicas de etiqueta conviene seguir en un restaurante de comida rápida
R. La comida rápida no exige manteles largos, pero sí cierta cortesía mínima que hace la experiencia más fluida para todos. La primera regla es simple: decidir antes de llegar a la caja. Estos lugares funcionan por velocidad, y quien se detiene a pensar el menú frente al mostrador detiene a toda la fila. La segunda regla es no ocupar mesas innecesariamente. Si va solo, evite las mesas grandes; si ya terminó, libere el espacio. En horas pico, una mesa vacía con charola abandonada es un pequeño acto de caos. También importa el volumen. Aunque el ambiente sea informal, hablar como si fuera estadio no ayuda a nadie. Y está la regla silenciosa pero universal: recoger su charola. No es un gesto heroico, es respeto por el siguiente comensal y por el personal que mantiene el lugar funcionando. Finalmente, si pides refill, hazlo con moderación; no es barra libre eterna, es una cortesía compartida. La etiqueta en un restaurante de comida rápida no es sofisticación, es convivencia.
