Sin maquillaje / arlamont@msn.com.mx / 12 de marzo de 2026

 

 

EL COSTO DE LA VIDA

¿Cómo anda México en esto del costo de la vida comparado con el resto del mundo?

R.  El Índice Global de Costo de Vida de Numbeo para 2026 mide precios de gastos cotidianos, como alimentos, restaurantes, transporte, servicios públicos y alquiler, comparados con Nueva York en 100. Un puntaje de 80 significa precios 20% más bajos, y sobre 100, más altos.

México ocupa el puesto 74 entre más de 130 países con un índice de 42.6, indicando costos 57% inferiores a Nueva York; sus ciudades principales, como Ciudad de México (48.5), Monterrey (52.2) y Mérida (43.9) reflejan esta tendencia baja.

Ciudades más caras incluyen Zúrich (118.5), Ginebra (90.6) y Nueva York (100), impulsadas por alquileres y salarios altos. En contraste, más económicas son Quito (33.6), Cebu (33.5) y Marrakech (32.7), con bajos precios en comida y vivienda.

Aunque la inflación ha bajado, los supermercados en México siguen presionando presupuestos familiares.

 

 

¿CUÁNDO NO VOLAR?

Desde el punto de vista de la salud, y entendiendo que no es lo mismo hacer un viaje en auto que uno en avión, ¿cuáles son las condiciones bajo las cuales no se recomienda viajar por avión?

R. Los médicos advierten no volar con ciertos síntomas debido a riesgos, como cambios en la presión de la cabina, bajos niveles de oxígeno, deshidratación y acceso limitado a atención médica a 35 mil pies. El artículo de HuffPost, de Kelsey Borresen, destaca consejos de expertos en medio de una grave temporada de gripe, instando a los viajeros a priorizar la salud sobre la inconveniencia.

Riesgos de fiebre:

Una fiebre de 38 grados Celsius o más indica infección activa, agravada por el aire seco de la cabina que acelera la deshidratación, especialmente con escalofríos, dolores o fatiga. Las fiebres respiratorias, como gripe, covid-19 o VRS representan riesgos de contagio; las guías de los CDC recomiendan posponer el viaje.

Problemas gastrointestinales:

Vómitos o diarrea provocan deshidratación rápida, desequilibrio electrolítico y desafíos higiénicos en espacios confinados del avión. Causas contagiosas como el norovirus las hacen extremadamente difíciles en vuelo.

Problemas respiratorios:

Falta de aire en reposo, sibilancias o asma EPOC exacerbada es una bandera roja innegociable, ya que las cabinas simulan altitud de 1,800 a 2,400 metros con oxígeno reducido. Esto puede convertir problemas manejables en emergencias.

Preocupaciones por dolor torácico:

Cualquier opresión, presión o dolor en el pecho, especialmente con náuseas, palpitaciones o sudoración, exige evaluación médica inmediata antes del aeropuerto. Puede indicar infarto o problemas pulmonares intratables en vuelo.

Síntomas leves, como resfriados:

Resfriados menores con nariz mocosa, tos ligera y sin fiebre suelen ser volables si está estable; use mascarilla, hidrátese y lleve descongestionantes para dolor en oídos, úselos durante ascenso y descenso. Congestión severa justifica reprogramar; las alergias se manejan con medicamentos.

Le comparto estos consejos clave para decidir:

Pregúntese: ¿podría empeorar bajo estrés de bajo oxígeno? ¿Puedo manejarlo con horas sin atención? Consulte a su médico, sobre todo poscirugía, derrame o condiciones crónicas. Las aerolíneas pueden dar créditos; los seguros de viaje cubren cambios por enfermedad.