LOS AP SWATCH POP
¿De cuándo acá se vende un reloj de plástico, el popular AP Swatch Pop –que no debe costar más de unos 40 dólares en producir– en más de 400?
R. Le comparto una verdad incómoda: nadie sabe exactamente cuánto cuesta fabricar los nuevos AP Swatch, y quien dé una cifra precisa está adivinando. Pero sí podemos razonar. El Bioceramic de Swatch, aunque propietario y más complejo que un plástico común, es un material producido en masa. El movimiento Sistem51 está diseñado para ensamblarse casi sin intervención humana, lo que reduce costos. El empaque y la operación de boutiques suman algo, pero Swatch controla toda su cadena.
Un cálculo razonado para un reloj de este nivel y volumen pondría el costo de fabricación entre 40 y 80 dólares, quizá un poco más por ser una variante manual y en formato de bolsillo. Los de 20 dólares que circulan por ahí son irreales. Los 400 dólares de venta reflejan otra cosa: marca, colaboración con AP y escasez deliberada. En relojería, un margen de cinco a 10 veces es perfectamente normal. Es lujo, no caridad.
IMÁN Y GRAVEDAD
¿Cómo funciona la atracción de un imán y la atracción de la fuerza de gravedad? Sé que no son iguales, pero sí muy similares, ¿qué hay de cierto?
R. Gran pregunta, y la respuesta corta es que están relacionados en espíritu, pero son muy diferentes en naturaleza.
Lo que hace que los imanes funcionen es que el magnetismo proviene de los electrones. Éstos tienen una propiedad llamada “espín” que hace que cada uno actúe como un pequeño imán. En la mayoría de los materiales, los electrones se emparejan con espines opuestos y se cancelan entre sí. En materiales magnéticos, como el hierro, muchos espines se alinean en la misma dirección, y su efecto combinado crea un campo magnético que se puede sentir físicamente.
Es similar a la gravedad en que ambas son fuerzas que actúan “a distancia”, es decir, actúan sin necesidad de contacto físico, lo cual explica por qué la comparación parece intuitiva. Pero las diferencias son importantes.
La gravedad sólo atrae. Los imanes atraen y repelen. La gravedad actúa sobre cualquier cosa que tenga masa. El magnetismo sólo actúa sobre ciertos materiales y cargas eléctricas en movimiento. El magnetismo es enormemente más fuerte que la gravedad. Un pequeño imán de refrigerador fácilmente vence la atracción gravitacional de toda la Tierra sobre un clip.
Lo interesante es que la electricidad y el magnetismo son en realidad dos caras de la misma fuerza, llamada electromagnetismo. Einstein demostró que los campos eléctricos y magnéticos pueden transformarse entre sí dependiendo del marco de referencia. Así que están profundamente unificados a un nivel fundamental.
La gravedad, en cambio, sigue siendo la excepción. Los físicos llevan un siglo intentando unificarla con las otras fuerzas y, hasta hoy sigue resistiéndose.
LOS ADULTOS ADOPTADOS
Don Alfred, ¿es verdad que en Japón hay la costumbre de adoptar varones adultos?
A: Es verdad. Japón adoptó una solución que al mundo le parece extravagante, pero que para ellos es puro pragmatismo empresarial. Cerca de 98% de las adopciones no buscan criar niños sino asegurar herederos competentes para negocios familiares. Cuando una empresa carece de sucesor masculino capaz o dispuesto, la familia “adopta” a un adulto —a menudo un yerno, un ejecutivo prometedor o un aliado estratégico— para preservar el apellido y la continuidad del negocio. Este sistema, llamado mukoyōshi, ha sostenido por siglos a compañías longevas como las cerveceras, las farmacéuticas y hasta casas de té con más de 300 años. En Japón, la adopción no es un acto afectivo: es gobernanza corporativa en clave familiar.
