Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 4 de abril de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

MÁS CARO

Con la famosa inflación ahora todo es más caro, ¿hay algo que haya bajado de precio?

R. Bastantes cosas han bajado de precio, aquí le comparto que, durante décadas, ciertos objetos eran símbolos de estatus porque su tecnología era nueva o difícil de producir. Hoy, muchos de ellos se han vuelto accesibles. Los teléfonos celulares básicos, por ejemplo, pasaron de ser un lujo exclusivo a costar menos que una comida rápida. 

Lo mismo ocurrió con los televisores de pantalla plana, que antes equivalían al precio de un viaje y ahora se encuentran a precios mínimos.

Las computadoras y laptops sencillas también se abarataron gracias a la producción masiva. La ropa de moda, impulsada por el fast fashion, dejó de ser una inversión seria y se volvió desechable. Incluso las gafas de sol y los electrodomésticos pequeños —tostadoras, licuadoras, cafeteras— se volvieron tan baratos que muchas personas los reemplazan sin pensarlo.

Los relojes no de lujo perdieron su aura de objeto valioso, mientras que los focos LED, antes carísimos, hoy son económicos y duraderos. Las impresoras domésticas cuestan menos que sus propios cartuchos, y el acceso a música, antes limitado a discos caros, ahora es prácticamente ilimitado con servicios de streaming.

En conjunto, estos cambios muestran cómo la tecnología transforma el valor de lo cotidiano.

PANAMA PAPERS Y GUACAMAYA LEAKS

¿Se acuerda usted de los Panama Papers, me puede decir qué tienen de diferencia con el Guacamaya Leaks?

R. Los Panama Papers y los Guacamaya Leaks son dos momentos clave en la historia reciente de las filtraciones, pero nacen de mundos distintos. 

Los Panama Papers, publicados en 2016, revelaron cómo políticos, empresarios y celebridades movían fortunas a través de empresas offshore creadas por el despacho panameño Mossack Fonseca. 

Fue una filtración financiera que expuso redes globales de evasión fiscal y obligó a renunciar a líderes en países como Islandia y Pakistán, además de generar investigaciones en Argentina, México y Reino Unido. Su origen fue un informante anónimo que entregó millones de documentos a periodistas alemanes, quienes luego coordinaron un esfuerzo internacional sin precedentes.

Los Guacamaya Leaks, en cambio, surgieron en 2022 desde un colectivo hacktivista latinoamericano. No revelaron dinero oculto, sino los secretos internos de ejércitos y gobiernos de la región. Correos militares de México, Chile, Perú y El Salvador mostraron fallas de seguridad, espionaje a ciudadanos y tensiones políticas. Mientras los Panama Papers destaparon el mundo financiero offshore, Guacamaya expuso la vulnerabilidad de las instituciones armadas.

Ambas filtraciones sacudieron al poder, pero desde ángulos distintos: una reveló cómo se esconde el dinero; la otra, cómo se oculta la información.