¿Otra vez tú, Mario?

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Más que ayuda, Mario Delgado se ha convertido en un dolor de cabeza para el gobierno de Claudia Sheinbaum, pues no es la primera vez que la mete en un problema desde que se hizo cargo de la Secretaría de Educación Pública.

El anuncio de que, “debido al calor extremo y al Mundial de Futbol”, se acortará el año escolar para los niños de preescolar, primaria y secundaria, con lo que tendrán tres meses de vacaciones, metió a la Presidenta en un debate que no le hacía falta, y menos con los padres de familia.

“Es una propuesta de Mario que se está analizando”, dijo Sheinbaum en su mañanera de mitad de semana, ante la pregunta de que si el recorte del calendario escolar no afectará el desarrollo educativo de los niños.

Está claro que no es “una propuesta de Mario”, pues el colimense no se manda solo ni podría definir algo tan importante sin tener el visto bueno presidencial, lo que pasa es que siempre quiere ser el muñeco del pastel y no procesa muy bien sus anuncios.

Con eso de que se cree chavorruco, en marzo utilizó TikTok para bailar y asegurar que los exámenes de admisión a bachillerato —“como tu ex”— eran cosa del pasado, y que todos tendrían lugar en las prepas oficiales.

Ese ridículo no se compara con el intento de renegociar los créditos hipotecarios de los profesores con el Fovissste, a fin de que el organismo tuviera más dinero para construir viviendas, pero a la CNTE le llegó una información distinta.

De ahí se agarraron los maestros para exigir la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un tema que llevaba varios años en calma, a fin de que los trabajadores se pudieran jubilar, a los 55 los hombres y a los 53 las mujeres.

Con su acción, Mario alborotó al sindicato disidente del magisterio y se le fueron encima, bloqueando calles y acampando frente a Palacio Nacional. Al final, el gobierno se dobló y tuvo que negociar un nuevo acuerdo que hará crujir las finanzas públicas.

Pero quienes conocen a la CNTE saben que son insaciables y quieren más, por lo que amenazaron con boicotear el Mundial si no les cumplen sus caprichos. Aquí es donde muchos ubican la decisión de acabar el curso escolar antes del Mundial para que no se manifiesten.

Pero también hay otra razón, al menos aquí en la Ciudad de México, porque a la 4T le urge esconder la basura bajo la alfombra, acabando antes las clases, evitando el tráfico que generan los padres de familia con sus hijos diariamente.

Con los escolapios en sus casas, los burócratas con licencia para no asistir a sus trabajos durante el certamen y la reiterada petición a la IP para que sus empleados hagan esos días home office, lo que Morena quiere presentar es una CDMX de ensueño, otra Utopía de Clara Brugada.

Ya después, cuando los turistas se hayan ido y las cámaras no estén puestas sobre la capital, que todo regrese a la realidad: un caos.

Hoy se reúne Delgado con los secretarios de Educación del país y quizá se cambie el regreso a clases en agosto, pero el fin de cursos antes del Mundial, ni pensarlo, aunque Sheinbaum diga que aún no esta definido; quizá se modifique el regreso a clases, pero la salida, no.

CENTAVITOS

La decisión de adelantar vacaciones se cruza con la iniciativa del Sistema de Cuidados, recién aprobada por el Congreso de la CDMX para descargar y reconocer el trabajo de las personas que se dedican a cuidar a sus familiares sacrificando su tiempo por ellos. Como regalo del Día de las Madres les asignan más trabajo con vacaciones escolares de tres meses.