Usan nombre de Claudia para nuevo partido
Si pidió autorización o no, está por verse, pero Hugo Eric Flores, fundador de Partido Encuentro Social y actual diputado de la 4T en San Lázaro, está armando un nuevo partido político a nombre de la Presidenta de la República. O al menos eso dice a quienes le ...
Si pidió autorización o no, está por verse, pero Hugo Eric Flores, fundador de Partido Encuentro Social y actual diputado de la 4T en San Lázaro, está armando un nuevo partido político a nombre de la Presidenta de la República.
O al menos eso dice a quienes le preguntan si su nueva asociación política –CSP– tiene la bendición de Claudia Sheinbaum Pardo o sólo es un proyecto oportunista, como los que acostumbra.
Identificado en sus inicios como gente de Marcelo Ebrard, el diputado se aprovechó de la fe cristiana para formar su primer partido, con relativo éxito, en 2015, pues incluso obtuvo algunas posiciones legislativas, que tres años después perdió al no alcanzar la votación mínima.
A pesar de ello, Hugo Eric se granjeó a Morena, y participó en la alianza que en 2018 llevó a Cuauhtémoc Blanco al gobierno de Morelos, por lo que incluso trasladó su residencia a ese estado, para coachear al exfutbolista del América.
Su verdadera intención era apoderarse de los dineros del gobierno, y hacer mucha más lana de la que había hecho con la fe de los cristianos, quienes lo abandonaron al ver el tipo de persona que era.
Aunque estaba claro que Flores había administrado bien las limosnas de sus fieles, pues en Morelos no habitó una casa franciscana; se asentó en el exclusivo fraccionamiento Tabachines, donde no se vive con salario mínimo.
Las cosas se le descompusieron casi de inmediato, cuando intentó meterle mano a los recursos del estado, lo cual Cuauhtémoc no le permitió; el exfutbolista será muy ignorante pero no tonto; formó su propio equipo para despacharse con la cuchara grande.
El deschongue por el botín fue tal, que ambos acabaron acusándose de haberse aliado con el narco morelense, que rápidamente se apoderó del control del estado.
Pero el clímax llegó cuando en los periódicos locales apareció una fotografía de Blanco abrazado con tres sujetos, identificados como los mayores generadores de violencia, y que dominaban el crimen en casi toda la entidad.
Nadie tuvo duda de que quien filtró la foto fue Hugo Eric, en venganza porque el de la joroba lo dejó fuera de los negocios. El pleito escaló al grado de que el fundador del PES tuvo que abandonar intempestivamente el estado, por temor a un atentado.
De regreso a la CDMX intentó presionar a algunos alcaldes para retirar cualquier traba a proyectos inmobiliarios de sus amigos, a quienes había asegurado que podrían trabajar sin ser molestados, tuvieran todo en orden o no.
Como no les pudo cumplir, también abrió frentes de batalla con ellos, para lo cual contó con el apoyo de un polémico abogado que fue cercano a López Obrador; ni así avanzó.
Ése es el que asegura que le organiza su propio partido a la Presidenta; al menos usa su nombre.
CENTAVITOS…
En chile de todos los moles se ha convertido el diputado Paulo García, que con el pretexto de llevar la comunicación de la bancada guinda en Donceles, no pierde oportunidad de colarse en cuanto evento realizan sus compañeros. No estaría mal si, a la hora de difundir fotografías y comunicados del grupo, no apareciera siempre en primer plano, y sus palabras metidas a chaleco, como si él fuera lo único que importa.
Dicen sus compañeros que, si hay pastel, él quiere ser el muñeco; si hay bautizo, se apunta para ser el niño y, si hay boda, quiere ser el novio. En la bancada oficialista están tan hartos de él que sugieren organizar una exposición de ratoneras, y con suerte se le puede ocurrir ser el ratón.
