Si te vienen a contar…

Tras el rejón que el New York Times le clavó a la 4T con la publicación de un artículo sobre las causas del mortal accidente en la Línea 12 del Metro, al menos dos presidenciables de Morena salieron a deslindarse y uno más sufrió represalias electorales en la ...

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Tras el rejón que el New York Times le clavó a la 4T con la publicación de un artículo sobre las causas del mortal accidente en la Línea 12 del Metro, al menos dos presidenciables de Morena salieron a deslindarse y uno más sufrió represalias electorales en la Ciudad de México.

Este fin de semana, el diario estadunidense dio a conocer un adelanto sobre las conclusiones del peritaje que el gobierno capitalino mandó a hacer con especialistas extranjeros para determinar las causas de la tragedia en la que 26 usuarios murieron el 3 de mayo pasado.

El escándalo estalló porque, según el artículo, el proyecto insignia de la administración de Marcelo Ebrard fue hecho prácticamente con las patas, y su mala construcción se debió a las prisas del jefe de Gobierno por inaugurar la obra antes de que terminara su sexenio.

La publicación revela que los peritos contratados por Claudia Sheinbaum diagnosticaron infinidad de fallas, desde mala calidad en los materiales de construcción hasta la falta de un proyecto ejecutivo y una deficiente supervisión.

Horas después de aparecer la edición, el hoy canciller salió a desmentir todo y denunciar que el periódico se negó a publicar su versión de los hechos, en la que ponía en duda que su sucesor, Miguel Ángel Mancera, hubiera dado el correcto mantenimiento a la Línea 12.

También se fue contra el exdirector de ese transporte, Joel Ortega, quien fue el primero en advertir sobre los riesgos de la Línea 12, sobre todo en el tramo elevado, y convenció a Mancera de parar durante un año once estaciones para hacer trabajos de reparación mayor.

Y como el peritaje fue ordenado por Sheinbaum, los malpensados dirían que detrás de la publicación pudiera estar la jefa de Gobierno. Primero, para quitarse de encima un problemón; después, para poner en la lona a uno de sus contrincantes por el relevo presidencial en 2024.

Por esa razón —sin que nadie se lo pidiera—, la funcionaria difundió en su Twitter que la filtración del peritaje al NYT no salió de su administración y que más bien se trata de algo así como un complot internacional en contra de la 4T.

Esto a pesar de que el jueves pasado uno de sus operadores cercanos, César Cravioto, casualmente fue visto echando café con Joel Ortega, el acérrimo enemigo del canciller.

Esta semana será presentado oficialmente el avance de los peritajes y se podrá saber qué tan cierta es la publicación, pero, por lo pronto, ya enfrentó a dos presidenciables de Morena en un tema muy delicado.

Esto debilita la versión que estaban preparando para culpar a Mancera, argumentando que en las reparaciones hechas luego del sismo de 2017 se usaron materiales que sobrecargaron las trabes y que ésa fue la causa del derrumbe.

Por eso, Marcelo fue muy cuidadoso al poner en duda el trabajo de su sucesor, pero nunca se refirió a los casi 3 años que Claudia lleva al frente del gobierno capitalino, en los que el mantenimiento del Metro ha sido su responsabilidad.

A ver ahora quién les cree.

  • CENTAVITOS

Y aunque no tenía vela en este entierro, Ricardo Monreal, otro de los presidenciales de Morena, recibió un mensaje de parte de Sheinbaum, luego de que de las listas a diputados plurinominales en Donceles, en las que aparecía José Luis Rodríguez para repetir como diputado, hubo un “ajuste de última hora” y, en lugar del monrealista Rodríguez, como por arte de magia apareció Carlos Cervantes Godoy. Efectivamente, sobrino de la fiscal independiente y autónoma Ernestina Godoy, quien, por cierto, llevará las denuncias penales del “incidente” en la estación Olivos de la Línea 12.

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