Se deshace Claudia de Encinas
El nombramiento de Alejandro Encinascomo representante permanente de México ante la Organización de Estados Americanos es un duro golpe tanto para él, como para la jefa de Gobierno,Clara Brugada. Parece queClaudia Sheinbaumno le perdona aEncinashaber ...
El nombramiento de Alejandro Encinas como representante permanente de México ante la Organización de Estados Americanos es un duro golpe tanto para él, como para la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Parece que Claudia Sheinbaum no le perdona a Encinas haber declarado, como subsecretario de Derechos Humanos con Andrés Manuel López Obrador, que Omar Hamid García Harfuch fue parte de la construcción de la llamada verdad histórica de Ayotzinapa.
En plena lucha por la candidatura para jefe de Gobierno, el titular de la Comisión de la Verdad dio su informe final sobre los 43 estudiantes desparecidos, y en conferencia afirmó que Omar Hamid fue parte de las mesas que armaron el primer dictamen del caso.
Claro que Encinas no lo habría dicho sin autorización de López Obrador, quien así enviaba un mensaje al interior de Morena de que la elegida debería ser Brugada, y no el secretario de Seguridad Ciudadana de la CDMX.
Tanto Claudia como García Harfuch se tuvieron que tragar el coraje de quedar fuera de la lucha por la capital del país, y que Encinas tendría que pagar en algún momento su osadía. Incluso cuando la Presidenta acudió a la toma de posición de Clara, se brincó a Alejandro.
Para cobijarlo, la jefa de Gobierno le creó la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana de la Ciudad de México, una superoficina que se coordinaría con los gobiernos de Morelos, Hidalgo, Puebla y Estado de México para ejercer políticas conjuntas.
Eso no cayó nada bien en la inquilina de Palacio Nacional, quien tenía su propio programa para desarrollar la zona metropolitana de la capital, y con ello obstaculizar el crecimiento de Clara.
Más que una promoción, el nombramiento de Encinas suena a castigo, pues la OEA no es precisamente el organismo que más le interese a México. Con eso lo congela y lo aleja de la grilla local, por si ya se estaba encariñando.
El inesperado movimiento se puede leer como un triple golpe de Claudia a Clara: le quita una pieza de su gabinete, en una de sus área vitales; le da un coscorrón a Encinas, por haberla desafiado, y desactiva los intentos del gobierno de la CDMX de expandirse a la Metrópoli.
Igual y hasta le conviene irse, pues así como andan las investigaciones de inteligencia, no vaya a ser que García Harfuch recuerde la mala jugada de Alejandro y quiera tomar revancha.
El problema es que su baja como secretario de Planeación alborotará el avispero morenista, pues más de uno querrá quedarse con ese jugoso hueso, que tiene que ver con Desarrollo Urbano, Vivienda y los codiciados permisos de uso de suelo.
Será muy interesante ver quién llegará en su lugar y, aunque en teoría le toca a Brugada la designación, pues es su gobierno, por los intereses que se manejan en ese sector no se puede descartar que en Palacio busquen meter la mano.
El nombramiento suena más a destierro que a reconocimiento para Encinas.
CENTAVITOS...
Más que la presentación de su nuevo sistema de videovigilancia para la alcaldía Gustavo A. Madero, lo que habría que destacar es la convocatoria de Janecarlo Lozano para juntar a invitados como Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana, y Rafael Guerra, presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX. Además de la tecnología, hubo también funcionarios de medio pelo de Brugada, lo que refleja que el alcalde y la jefa de Gobierno no se llevan tan mal, a pesar de que Lozano es identificado con la Secretaría de Gobernación.
