Pelusean a alcaldesa de Tlalpan

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Hay personas que preferirían una mentada antes que ser ignoradas. Quién sabe si eso pasaría por la mente de la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Solorio, a quien en su comparecencia de ayer en Donceles sus propios compañeros ignoraron.

A pesar de ser también tlalpense, la coordinadora de la bancada morenista, Xóchitl Bravo, le tiró plancha. Pero no fue la única, pues ni los diputados Pedro Haces, Alberto Venegas y Luis Chávez se aparecieron, y eso que son del mismo territorio.

Hasta parece que se pusieron de acuerdo para mandarle a la pelusa, pues no podían irse abiertamente contra ella, por aquel pacto de no tocar a ninguna autoridad que vista de guinda; le hicieron el vacío, que seguramente le dolió más.

En pocas palabras Gabriela fue ignorada por la bancada de su barrio, que en este tipo de eventos siempre se juntan para cobijar a los suyos. Cierto que en el acto hubo representantes morenistas, pero puros de la liga de ascenso.

Para muchos podrá no ser importante que los tlalpenses de Donceles se hayan unido para ignorar a su alcaldesa, pero el detalle es que se acerca la definición de candidaturas, y al menos dos de ellos buscan la silla de Solorio para 2027.

Todo mundo sabe que tanto Xóchitl como Pedro sienten latir su corazón cada vez que se habla de Tlalpan y, aunque seguramente también  Luis —hijo del exdelegadoHiginio Chávez— las posibilidades serían para los dos primeros.

El asunto con Gabrielaes que no solamente ha hecho un mal gobierno, sino que ha atacado a sus propios compañeros, sobre todo a Haces y a Venegas, boicoteando sus tareas de gestión que los puedan posicionar en el territorio.

No sólo en la presentación de sus informes, donde juntan más gente que ella, sino ordenando a los empleados de la alcaldía repintar las bardas de todo diputado, sobre todo de su partido, pues la alcaldesa siente pasos en la azotea.

Dicen que incluso ha pedido al anfibio gobierno de la ciudad que prohíba a sus compañeros hacer tareas en las comunidades y pueblos tlalpenses. Por eso le hicieron el vacío y a lo mejor hasta le pidieron a la oposición que se despachara con la cuchara grande.

Y es que entre la panista Daniela Álvarez, el priista Omar García y la emecista Patricia Urriza, se le fueron encima acusándola de tener en su gobierno a funcionarios corruptos y acosadores, y hasta le dieron los nombres.

También le cuestionaron que haya inundado la alcaldía con lonas exaltando su figura; son tantas que el propio Instituto Electoral de la CDMX le ordenó retirarlas. Ante ello dijo que las lonas las ponen los ciudadanos: “No nos chupamos el dedo”, le respondieron.

Tras los cuestionamientos, fue claro que Osorio estaba sola y que su partido no iba a defenderla. Aunque los morenos no la atacaron, sí dejaron que la aporrearan, y eso no habría pasado sin el visto bueno del Palacio del Ajolote.

La plancha de ayer tiene mucho de fondo, no sólo por la disputa de Tlalpan en 2027, sino por la evidente fractura interna, pues si los líderes locales no están con su alcaldesa, menos apoyarán su reelección.

Y si lo hacen, el precio que pagará tendrá que ser alto.

CENTAVITOS

Y hablando de Ajolotitlan, es claro que la doña del Ayuntamiento programó todo para que se le juntaran las inauguraciones justo antes del Mundial, y dar la impresión de que la CDMX no sólo es la capital de urbanismo, sino de que sus autoridades trabajan mucho y resuelven. Igual los turistas se la creen, porque los capitalinos —que son los que votan— no.