La fracción morenista en Donceles ordenó a sus diputados iniciar una campaña en redes sociales para encubrir los señalamientos de corrupción inmobiliaria contra el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Arnulfo Cravioto, publicados la semana pasada.
En del chat del grupo, la coordinadora Xóchitl Bravo pidió a sus legisladores “ayudarnos con un videito de apoyo a nuestro secretario @César Cravioto con las siguientes líneas discursivas, y cualquier duda lo checan con @Paulo García, por faaaa”.
La semana pasada se dio a conocer que Cravioto estuvo habitando durante 15 años un departamento de la Fundación Antonio Haghenbeck en Polanco, cuya representación legal fue beneficiada con el reciente desalojo del Refugio Franciscano para perros y gatos.
El predio, que desde 1977 albergaba animales desamparados, se ubica en la alcaldía Cuajimalpa y tiene un alto valor inmobiliario, por lo que ha sido objeto del deseo de varios desarrolladores y de una empresa privada de transporte.
A pesar de estar en medio de un litigio judicial, el 7 de enero fue desalojado mediante la fuerza pública, luego de una supuesta denuncia anónima de maltrato animal, por lo que el propio César Arnulfo coordinó el operativo desde su oficina.
En respuesta, organizaciones defensoras de animales rechazaron tal maltrato y denunciaron que durante el desalojo murieron varios animales, y que el resto fueron enviados a predios sin condiciones mínimas para su bienestar.
A esto sumaron la añeja relación entre Cravioto y Verónica Blanco González, apoderada legal de la Fundación, que ha sido mencionada en manejos irregulares de dinero y propiedades del difunto Haghenbeck.
Al ser exhibido como inquilino de un inmueble propiedad de la fundación, a cuya representante benefició directamente el desalojo del Refugio Franciscano, el secretario de Gobierno abandonó el departamento, pero ya era demasiado tarde.
Todo el mundo sabía de los +++acuerdos inmobiliarios+++ que, aprovechando su posición en el gobierno capitalino, había hecho con la abogada Blanco González. Y aunque aseguró que pagaba 20 mil pesos de renta, nadie le creyó; ahí cuestan al menos 50 mil.
En lugar de enfrentar su fechorías, Cravioto dijo que quieren manchar su nombre —como si alguna vez hubiera estado limpio— para afectar al movimiento. No conforme con ello, ahora embarca a los diputados para que lo encubran.
Por eso Xóchitl Bravo pidió a su bancada “hacer videos y fotos con mensajes de apoyo al secretario de Gobierno”.
Algunos diputados harán caso sólo para evitar represalias, no porque respeten a su coordinadora y menos a Cravioto, que nunca les cumple nada, pero que, además, es un obstáculo para llegar a Clara Brugada, pues se asume como la única vía de contacto con la jefa de Gobierno.
A pesar de la orden, no todos harán caso al llamado, pues no quieren quemarse con las trapacerías de César Arnulfo. Independientemente de que atiendan o no la orden, en Donceles ya están hartos de que los tengan de levanta-dedos... y ahora para cubrir las transas del secretario.
CENTAVITOS
Por cierto, el jueves se fueron a echar taco varios diputados morenistas, entre ellos Héctor Guijosa, Víctor Hugo Romo, Fernando Zárate, Víctor Hugo Lobo, Alberto Vanegas y Pedro Haces, entre otros, para intercambiar opiniones sobre el trabajo de su coordinadora y de quien manda línea desde el gobierno, pues, además de la ingobernabilidad que ven, les preocupa la falta de reglas claras con miras a 2027.
