Ni Claudia ni Clara salvan a Morena en Donceles

Ni porque echaron por delante los nombres de Claudia Sheinbaum y Clara Brugada, los diputados de la bancada oficial en Donceles pudieron sacar adelante un simple punto de acuerdo para condenar lo que llamaron genocidio del gobierno de Israel contra el pueblo ...

Ni porque echaron por delante los nombres de Claudia Sheinbaum y Clara Brugada, los diputados de la bancada oficial en Donceles pudieron sacar adelante un simple punto de acuerdo para condenar lo que llamaron genocidio del gobierno de Israel contra el pueblo palestino.

Aunque el punto fue presentado por la petista Diana Barragán, Morena y aliados se comprometieron a apoyarlo, pues se basaba en conceptos que las jefas habían expresado recientemente sobre el tema.

Lo de menos eran las argumentaciones sesgadas en contra del gobierno de Israel, pues no sería la primera vez que el oficialismo utilizara la aplanadora. El tema es que no pudieron llevar a cabo la misión, a pesar de que, al último, incluso la oposición los apoyó.

Tras un debate guango —al más puro estilo noroñista—, petistas y morenistas llamaron a apoyar el punto de acuerdo “para evitar que la historia juzgue a esta legislatura como la que no condenó los hechos”; se pidió la votación.

Y ahí fue donde la puerca torció el rabo —como dicen en el rancho—, pues por más vueltas que le dieron a la lista, lo más que juntaron fueron 32 votos, cifra insuficiente, pues se requieren, cuando menos, 34 para una mayoría simple.

A la presidenta de la Mesa Directiva, Yuriri Ayala, no le quedó más remedio que cerrar la sesión por falta de quórum, pero, antes, la coordinadora de Morena, Xóchitl Bravo, le pidió tomar nota de los legisladores faltistas.

Ayala dio instrucciones de descontar el día a los ausentes, aunque eso no reparará el daño, pues el hecho grave es que la 4T no pudo sacar un simple punto de acuerdo ni echando por delante a Sheinbaum y a Brugada.

El golpe se lo llevó Xóchitl, pues, como jefa de la bancada oficial, debió garantizar que la 4T sacara adelante el asunto. Por eso pidió identificar a los faltistas, para tener claro con quiénes cuenta.

Mientras Bravo echaba lumbre por los ojos, Martha Ávila, excoordinadora de la fracción durante las dos anteriores legislaturas, sonreía discretamente en su curul.

Y es que, en esta legislatura, Ávila fue obligada por Clara Brugada a dejar la coordinación del grupo, pues al no poderla imponer como su relevo en Iztapalapa, le ordenó asumir como diputada y después llevarla al gobierno de la ciudad.

Nadie contaba con que Yolanda Cruz, su suplente, muriera en marzo pasado y dejara vacante la plaza, lo que impidió a la titular pedir licencia para irse con Brugada.

Aunque Martha quería regresar a la coordinación, fue convencida por la jefa de Gobierno para que se convirtiera en una diputada de a pie, a fin de no alborotar más el avispero en Donceles; se disciplinó de mala gana y los resultados están a la vista.

CENTAVITOS

Todo un show fue el tema del patrullero Víctor Hugo Romo, quien se compró una camioneta china para tunearla como patrulla y hacer verificaciones en establecimientos mercantiles y edificación de inmuebles en la Miguel Hidalgo, algo que es completamente ilegal. A lo mejor Romo quedó impactado por Omar Hamid García Harfuch, a quien apoyó en su intento de ser el candidato morenista a jefe de Gobierno, y por eso se siente policía. O quizá, como no lo ha llamado a colaborar con él, quiere demostrarle sus habilidades como patrullero para que lo jale. Tal parece que el morenista no ha superado a Mauricio Tabe, quien le arrebató la alcaldía, y sigue soñando con él. Porque Romo es diputado por el Distrito 5, que abarca igual Azcapotzalco, por lo que debería patrullar también esa alcaldía, ¿o no?

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