El negocio guinda del Mundial

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Con el pretexto de que había que darle una buena chaineada a la ciudad para que los asistentes al Mundial no se horrorizaran de cómo viven los capitalinos, el gobierno de Ajolotitlán se ha despachado con la cuchara grande para beneficiar a sus amigos.

No hay día que no se sepa de alguna empresa de los cuates que no se lleve una millonada por hacer trabajos que no servirán de nada o que, incluso, se tendrán que volver a realizar porque estuvieron mal planeados o fueron producto de una ocurrencia.

Un par de ejemplos ilustran el robo en despoblado que las huestes de Clara Brugada hacen a los ciudadanos, amparados en un Mundial que, en realidad, es de Estados Unidos, pues la CDMX recibirá unos cuantos partidos.

Pero los anfibios morenistas no iban a dejar pasar la oportunidad de llenarse las alforjas —como acostumbran— y la Ajolota Suprema ordenó cubrir toda la ciudad de púrpura, pagando millones en pintura a contratistas consentidos.

Desde que empezó a teñir las calles de los ajolotes morados, la doña del Ayuntamiento fue advertida de que los puentes y la señales viales tenían que permanecer en amarillo.

Pero como dice que sólo quieren molestarla, se fue de filo con el morado hasta que le ordenaron sujetarse a la norma internacional y a repintar de amarillo otra vez la infraestructura urbana.

Igual pasó con su ciclovía de Tlalpan, donde gastó millones de pesos para delimitar el carril con cientos de macetas y plantas; ya no le gustaron y las está sustituyendo por bolardos. Son sólo dos ejemplos de cómo la falta de capacidad le cuesta muy caro a los capitalinos.

Es muy claro que el dinero público está despareciendo en obras chafas e innecesarias como la mencionada cilcovía; las utopías; la chafísima remodelación del Metro; el tren ligero o el parque elevado de concreto en Tlalpan que costará más de dos mil millones de pesos.

El problema es que los contribuyentes no podrán exigir cuentas de sus impuestos, que caerán en manos de los amigos de los anfibios, porque no hay dónde obtener información.

Por eso la desaparición del Instituto de Transparencia de la CDMX y la inoperancia de la plataforma que Brugada, alegando que el Info representaba un ente muy caro, la 4T decidió desparecerlo y crear una oficina adjunta a la Contraloría del gobierno capitalino, que estará controlada por una sola persona que, por supuesto, ellos designarán.

Con eso, Morena se reafirma como el gobierno más opaco de la historia, pues desde antes de desaparecer los órganos de transparencia —creados por los gobiernos del PRIAN—, ya aplicaban la de sellar los expedientes durante cinco años por motivos de seguridad nacional.

Por eso del Mundial lo único que se sabe es que —según ellos— se harán dos mil 241 obras mundialistas a un costo de 23 mil 122 millones de pesos. A ver, díganles que no es cierto.

Quién sabe quién le meta esas ideas a la doñita del Ayuntamiento, pero está dándole en la torre a la gran capital.

La oposición tendría que estar exigiendo cuentas, pero les da flojera o, peor aún, les da miedo que les vayan a sacar sus propios trapitos; todos permanecen agazapados.

¡Chillones!

CENTAVITOS

Como que el tour de Andy en medios de Tabasco para destaparse como diputado o hasta gobernador encuadra perfectamente en actos anticipados de campaña, ¿qué no? Las autoridades electorales deberían colgarse del “ya me toca” y ponerle el bozal.