Morena, la guerra que viene

A cuentagotas, pero Claudia Sheinbaum está dando a conocer los nombres de quienes la acompañarán en su gabinete a partir de octubre, luego de que rinda protesta como la primera Presidenta de México. Cada semana define nuevas carteras, aunque las más importantes ya las ...

A cuentagotas, pero Claudia Sheinbaum está dando a conocer los nombres de quienes la acompañarán en su gabinete a partir de octubre, luego de que rinda protesta como la primera Presidenta de México.

Cada semana define nuevas carteras, aunque las más importantes ya las hizo públicas, a excepción de los secretarios de la Defensa y de Marina, los cuales serán nombrados hasta el final, para evitar desajustes en las Fuerzas Armadas.

La mayoría da por hecho que con los nombramientos de los titulares de las principales dependencias, la disputa interna en la 4T va aminorando su intensidad. Pero hay que esperar los nombres de los subsecretarios, que serán los verdaderos claudistas.

Y es que no todos los nombres anunciados por Sheinbaum son de su agrado, pues está claro que muchos de le fueron impuestos por las fuerzas internas de su partido, y por el propio Presidente.

Habrá que agregar que, a menos de dos meses de que tome posición del cargo, el panorama del país se empieza a descomponer, lo cual dificultará el arranque de su sexenio; los pendientes que le serán heredados, y que tendrá que cargar, serán más pesados.

Pero además, la arrolladora victoria de su partido en las elecciones, lejos de fortalecerla internamente, la debilita, porque la mayoría de las tribus morenistas andan envalentonadas reclamando su parte.

Creen que el triunfo no se lo deben a Claudia, sino al saliente Andrés Manuel López Obrador. Incluso hay varios que afirman haber ganado por ellos mismos, y exigen ser recompensados conforme a la fuerza que dicen tener.

Por otro lado, tener en el gabinete a Marcelo Ebrard será un gran riesgo, pues nadie duda que el excanciller estará trabajando para su propia causa, y que no tendrá empacho en aliarse con quien sea para insistir en su sueño presidencial.

Nadie es tan ingenuo como para dudar que los líderes de las cámaras de Diputados, Ricardo Monreal, y de Senadores, Adán Augusto López, podrían aliarse con Ebrard para hacer algunas travesuras durante el sexenio.

No hay que olvidar que el excanciller trae también una alianza con Clara Brugada en la Ciudad de México, y que la próxima jefa de Gobierno, arropada por los duros del partido, será otra piedrita en el zapato para la Presidenta.

La presión para Claudia vendrá de todos lados, pero sobre todo desde adentro, y lo malo para ella es que no tiene un equipo propio sólido que le ayude a superar esos retos. A lo mejor tendrá que adelantar la decisión radical de romper con el pejismo.

Quizá lo esté valorando, porque ya son muchas las veces que sale a declarar que no traicionará a López Obrador, como si alguien creyera que lo hará. Tanto lo repite, que quizá inconscientemente sí lo está pensando.

Pero mientras la mayoría está entretenida con las decisiones del Instituto Nacional Electoral, o las broncas internas por las dirigencias de los partidos de oposición, nadie está viendo la verdadera grilla que viene, y que estará en la 4T.

  •  

CENTAVITOS...

En menos de quince días, el INE definirá la asignación de diputados plurinominales para San Lázaro, y Sheinbaum defiende que a Morena le otorguen más curules de las que le corresponden, a fin de lograr una sobrerrepresentación del oficialismo y una subrepresentación de la oposición. En ningún momento niega que esté mal, sino que es lo mismo que en su momento PRI y PAN hicieron. O sea, que puede ser ilegal, pero si los otros lo hicieron, ahora que se aguanten. ¿Pues en qué quedamos, no que ellos no eran iguales?

Temas:

    X