El PRI destruirá la alianza
La versión de que el PRI romperá la alianza no es nueva, pues en la oposición siempre han pensado que el dirigente nacional de ese partido, Alejandro Alito Moreno, mantiene un acuerdo clandestino con Andrés Manuel López Obrador para ir con él. Más de uno había ...
La versión de que el PRI romperá la alianza no es nueva, pues en la oposición siempre han pensado que el dirigente nacional de ese partido, Alejandro Alito Moreno, mantiene un acuerdo clandestino con Andrés Manuel López Obrador para ir con él.
Más de uno había señalado que el priista tenía autorización de Palacio Nacional para vetar algunas iniciativas oficiales, a fin de retomar la confianza del PAN y PRD, para obtener las candidaturas de Coahuila y Edomex.
El pacto fue que Coahuila y Edomex fueran para los priistas, pero que en tierras mexiquenses mandaran a su candidata menos competitiva, a fin de no mosquear mucho a Morena.
Luego de las elecciones de junio en ambas entidades, el PRI se alejará de la alianza, pues dicen que es parte fundamental del acuerdo con López Obrador, a cambio de que no surja ningún inconveniente judicial contra el campechano.
Hace no mucho, Alito convocó al alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava; al líder del tricolor en la CDMX, Israel Betanzos, y al ex diputado local Armando Tonatiuh González, para informarles que en 2024 no habrá alianza con la oposición en la capital.
Que pasando las elecciones de junio tomarán otro camino, pues ninguno de ellos tiene un expediente precisamente limpio, por lo que todos tendrán que coopela, o cuello.
Aunque en la ciudad Betanzos sigue en reuniones con la dirigente del PRD, Nora Arias, y el panista Andrés Atayde, sabe que no les podrá cumplir.
Por eso ayer, entrevistado en Donceles, Rubalcava advirtió que si el PAN intenta imponer candidato en la ciudad, el PRI abandonará la alianza, a pesar de que los dirigentes nacionales —incluyendo el suyo— dijeron que el blanquiazul llevaría mano, incluso para la Presidencia.
Nada de que “como te dimos el Estado de México y Coahuila, ahora a mí me toca la Presidencia y la Jefatura de Gobierno; así no funciona”, aseguró el alcalde. Advirtió que las candidaturas tendrán que definirse por encuestas, y que apoyarán a la mejor opción, que en la ciudad es él.
Fue enfático al advertir que el PAN no llevará mano para siglar las candidaturas —a pesar de que había acuerdo entre partidos—, y que, si se aferran, el PRI no iría con ellos ni siquiera en las alcaldías, con lo que la alianza opositora estaría rota.
Si el alcalde se atrevió a lanzar esa amenaza, es que trae línea. Porque si bien es el activo más importante de su partido en la capital, no es dirigente como para tomar una decisión tan delicada, que no le correspondería a él.
Es obvio que desde ahora el tricolor empieza a desgastar la alianza opositora para que no se concrete, lo cual, por supuesto beneficiaría al partido en el gobierno, con el que todo mundo insiste que el propio Adrián trae un buen acuerdo.
CENTAVITOS
Pero los tricolores no son los únicos que coquetean con la 4T, pues al menos en el Congreso de la Ciudad de México, en lugar de amarillos los perredistas se ven cada vez más morenos, pues están caminando hacia el lado oscuro. Y mientras sus aliados buscan vender caro su amor, los suspiritos azules siguen entretenidos con la corrediza judicial que les están poniendo por lo del Cartel Inmobiliario. Los panistas se esconden, pues creen que haciendo el vacío el tema se olvidará. Lo que a ellos se les olvida es que los vacíos se llenan, y que si abandonan, el espacio mediático, la percepción en su contra seguirá creciendo. Porque no basta que en Benito Juárez sigan creyendo en Santiago Taboada, pues no peleará por reelegirse, sino por gobernar la capital.
