Cuauhtémoc Blanco, en la boleta

Confiado en que la elección del candidato de Morena a jefe de Gobierno será mediante encuesta, y que según él tiene “el cariño de los capitalinos”, Cuauhtémoc Blanco alzó otra vez la mano para gobernar la capital. Basado en su popularidad como futbolista, al ...

Confiado en que la elección del candidato de Morena a jefe de Gobierno será mediante encuesta, y que según él tiene “el cariño de los capitalinos”, Cuauhtémoc Blanco alzó otra vez la mano para gobernar la capital.

Basado en su popularidad como futbolista, al iluso —que no tonto— gobernador de Morelos, no le importa dejar botada su entidad, pues dice estará ahí mientras Mario Delgado, líder nacional morenista, le da luz verde para inscribirse en la contienda capitalina.

¿En serio cree que Morena tiene el menor interés de que sea su candidato en la CDMX, después de su pésimo trabajo como alcalde de Cuernavaca, primero, y como gobernador de Morelos, después?

Lo único que les interesa de él es explotar su popularidad entre americanistas, para ver cuántos votos acercar a las campañas de la 4T. A lo mejor le ofrecen una senaduría, o una diputación, pero tendrá que hacer campaña para el partido en la capital.

Su locura de que podría gobernar la ciudad viene del agradecimiento del Presidente, por cobijar la afición americanista de su hijo menor, pero nada más. Qué triste que su ignorancia le impida ver que lo quieren sólo de carnada para un sector de votantes.

Por esa razón es que Ernestina Godoy metió a una cárcel al fiscal de Morelos, Uriel Carmona, justo el día que Cuauhtémoc externó por primera vez su interés de estar en las boletas de 2024.

Si no hubieran aprehendido a Carmona, seguro no andaría pensando en licenciarse, pues el fiscal se la tenía sentenciada. Varias veces dijo que, apenas el gobernador pidiera licencia, lo metería a la cárcel, pues ya le tenía armadas al menos dos carpetas judiciales.

Es por eso que Ernestina se lo quitó de encima, violando incluso el pacto federal, al detenerlo en Morelos por un delito que en ese estado no existe, y que en la CDMX ni siquiera es grave.

A pesar de ello, un juez de consigna le dictó prisión preventiva, que ya dos jueces distintos han echado abajo, pero cada que ordenan su libertad, Godoy ejecuta una nueva orden de aprehensión por el mismo delito, pero con otra modalidad.

Incluso el funcionario fue enviado al Penal del Altiplano, como si fuera el capo más peligroso. Y a lo mejor sí lo es, pero no por las acusaciones que le imputan.

En tanto mantienen preso al fiscal, Blanco insistió de nuevo en que solicitará licencia para separarse del cargo. Los más felices serían los morelenses, que se desharían del peor gobernador de que tengan memoria.

Tiene a la entidad en un atraso descomunal en la mayoría de los rubros, menos en tres: corrupción, delincuencia e ineptitud, porque en ésos sí está muy arriba. Para qué esperar que Delgado le dé la señal, si no tienen interés en Morelos, que ya se vaya.

La verdad jamás ha estado en el radar morenista para la CDMX, por la sencilla razón de que en la capital la sociedad es más crítica y pensante, no basta que llegue un exídolo del futbol.

Pero si Carmona saliera libre, en una de ésas a Cuauhtémoc se le hace aparecer en las boletas… pero del penal de Atlacholoaya.

  • CENTAVITOS

Quien ayer se metió en camisa de once varas fue el exalcalde Víctor Hugo Romo, quien por señalar que Xóchitl Gálvez habita en una propiedad ilegal, producto de un supuesto moche, fue zarandeado en las redes, donde lo menos que le dijeron es que, para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta. Bueno, hasta el expresidente del PRD, Raúl Flores, le recordó que cuando era perredista no les pagó a sus consultores, y él tuvo que saldar sus deudas.

Temas: