Busca Claudia rescatar la CDMX
Ante el sectarismo de Clara Brugada, que hace peligrar a Morena en la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum ordenó que dirigentes nacionales apoyen la campaña oficial en la capital del país, y que los alcaldes y candidatos de su partido en la ciudad se pongan las ...

Adrián Rueda
Capital político
Ante el sectarismo de Clara Brugada, que hace peligrar a Morena en la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum ordenó que dirigentes nacionales apoyen la campaña oficial en la capital del país, y que los alcaldes y candidatos de su partido en la ciudad se pongan las pilas.
En los últimos días la candidata presidencial ha priorizado recorridos por distintas alcaldías, sobre todo porque –según sus números– aún es posible rescatar el resultado electoral de junio próximo en la CDMX.
Después de que a finales del año pasado los radicales de la 4T la obligaron a bajar de la contienda capitalina a Omar Hamid García Harfuch y postular a Clara Brugada, la exjefa de Gobierno se desentendió de la ciudad.
Dijo a quienes la traicionaron en su partido, que en adelante la responsabilidad de conservar la joya de la corona era de ellos. Todos le tomaron la palabra, sobre todo Brugada, cuyo sectarismo cerró las puertas a quienes no fueron con ella en las internas.
Pero hoy, que todo mundo ve que la exalcaldesa de Iztapalapa nomás no levanta y que –por el contrario– sus números van en picada, Claudia Sheinbaum decidió intervenir, incluso en contra de la voluntad de la propia Clara.
Y es que, si bien es cierto que la candidata a jefa de Gobierno está en caída, la aspirante presidencial cree que todavía hay tiempo para librar la derrota, echándole montón a la CDMX.
Claudia ha advertido a sus alcaldes que, si no ganan sus territorios, se olviden de tener un futuro político con ella. Así se lo dijo a José Carlos Acosta en Xochimilco –por ejemplo–, y dicen que el cuate ya se alineó con la petista Circe Camacho.
Caso aparte es Iztacalco, donde Armando Quintero había estado buscando a la candidata presidencial, al grado de colarse en primera fila, al lado de los senadores, en un evento de Tlalpan, donde la interceptó y fue parado en seco.
“Ya te dije que sí estás considerado, Armando, pero antes tienes que ganar Iztacalco; si no, no tendrás nada”, fue la breve respuesta en la fila VIP del evento.
Lo malo para Quintero es que, además de que le impusieron a Lourdes Paz –pésima candidata–, todo mundo lo ha ido abandonando. Sus principales liderazgos optaron por sumarse al aliancista Daniel Ordóñez, a quien ven como ganador de la alcaldía.
Esta misma semana, Claudia buscará apretar a Francisco Chíguil para que garantice en GAM el triunfo del neomorenista Janecarlo Lozano –otro pésimo candidato–, a quien todo mundo alucina en la demarcación, y que no era el favorito del alcalde.
Es claro que Chíguil no digiere a Janecarlo, y habrá que ver qué hace después de que le jalen las orejas. Aunque él ha sido claro con Sheinbaum, sobre todo cuando apoyó a Clara sobre García Harfuch: “Yo me comprometí a apoyarte a ti para la Presidencia y cumplí”.
En el equipo de la candidata presidencial creen que la figura de Claudia, junto con la de Andrés Manuel López Obrador, les generará caudales de votos en la CDMX, pues, a pesar de que han sido malos gobernantes, sus encuestas dicen que los capitalinos los adoran.
Ellos creen que pueden salvar la ciudad.
CENTAVITOS…
Por cierto, ¿alguien sabe qué pasó con el caso del crimen en Portales, donde Hugo Torres, coordinador de campaña de la morenista Leticia Varela para la alcaldía Benito Juárez, había sido implicado? Más rápido que obtener un título de abogado en 24 horas, el encargado de la Fiscalía de la CDMX, Ulises Lara, y su cuñado, Martí Batres, declararon santo al morenista y no se supo más. ¿Alguien les cree a los cuñados patito?