Aterroriza Claudia… hasta a los morenos

“Ya la perdimos…”, es la frase más escuchada, incluso entre algunas de las personas más cercanas a Claudia Sheinbaum, luego de sus últimas acciones judiciales en contra de líderes de la oposición. Y es que, quienes la conocen bien, dicen que si bien es cierto ...

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

“Ya la perdimos…”, es la frase más escuchada, incluso entre algunas de las personas más cercanas a Claudia Sheinbaum, luego de sus últimas acciones judiciales en contra de líderes de la oposición.

Y es que, quienes la conocen bien, dicen que si bien es cierto que trae el ADN golpeador del CEU de la UNAM

—organización estudiantil que ha sido semillero primero del PRD, y ahora de Morena—, la jefa de Gobierno está en una faceta desconocida.

Si bien es cierto que con las últimas acciones judiciales en contra de dirigentes y simpatizantes del PRI —para presionar hacia la desarticulación de la alianza opositora en su contra— ha metido pavor entre la oposición, el miedo ha alcanzado a los propios morenos.

Es evidente que tras los casos en contra de Miguel Ángel Vásquez, Cuauhtémoc Gutiérrez, Sandra Baca, Israel Betanzos y Tonatiúh González Case la oposición está apanicada y nadie se quiere mover para evitar ponerse un blanco en la espalda.

La mayoría de los líderes opositores aplican eso de que calladitos se ven más bonitos, pues tienen pavor que desde el gobierno vayan a salir expedientes en su contra. Sea porque deban algunas cosas o porque se los armen para apaciguarlos.

Como dicen en el norte, para tener la lengua larga hay que tener la cola corta, y el punto es que no todos pueden presumir de ello. En el esquema de la política mexicana, quien haya detentado un puesto de gobierno tiene que invertir para conservar el poder.

Son valores entendidos —no por ello justificables— en los que también han participado políticos que hoy están con la Cuarta Transformación, como propia Sheinbaum, que cuando fue secretaria del Medio Ambiente del DF tuvo que hacer varias concesiones a constructores que hoy apoyan a Morena.

No por eso fue perseguida, pero como ahora está en el poder, no le preocupa nada; está protegida y tejiendo al mismo tiempo el tinglado para cubrir sus espaldas en el futuro.

Por eso le interesa tanto imponer esta misma semana —el viernes, para ser exactos— al auditor superior de la Ciudad de  México; quiere comprar impunidad.

Las acciones judiciales promovidas por la jefa de Gobierno no sólo han aterrorizado a buena parte de la oposición, sino que han enrarecido el ambiente electoral en la capital del país, donde se siente un aire muy pesado.

Ni los mismos morenistas, muchos de ellos inconformes con la elección de candidatos para los diferentes cargos de elección popular, se atreven a levantar la voz ante los atropellos de que fueron víctimas.

En primera instancia eso debería tener satisfecha a Claudia, porque supuestamente le da un control sobre la situación, pero lo que no está considerando es que sus decisiones están generando gran molestia entre las bases, y que eso se puede reflejar en los territorios.

Porque quienes entienden la política más profesionalmente, no quieren verse involucrados en futuras venganzas, en caso de que la jefa de Gobierno llegue a quedarse sin los soportes de que hoy dispone.

Paradójicamente, ese terror que hoy siembra Sheinbaum en propios y extraños es el mismo que pudiera llegar a sentir cuando se vaya, si su suerte da un giro de 180 grados.

CENTAVITOS

Por cierto, dicen que otro que ha sufrido una transformación es el secretario de Gobierno, Alfonso Suárez del Real, quien tenía fama de caballero, pero que hoy ha sacado las uñas y se ha transformado en un tirano, dispuesto a todo por complacer los deseos de su jefa. Lástima, porque si también cree que esto es para siempre, se equivoca.

Temas: