Anarquistas se ríen de la 4T

La agresión a policías en la marcha conmemorativa al 2 de octubre dejó no sólo decenas de uniformados heridos y millonarias pérdidas al comercio, sino una sensación de desamparo ciudadano ante la incompetencia de sus autoridades. Tras fallar penosamente como ...

La agresión a policías en la marcha conmemorativa al 2 de octubre dejó no sólo decenas de uniformados heridos y millonarias pérdidas al comercio, sino una sensación de desamparo ciudadano ante la incompetencia de sus autoridades.

Tras fallar penosamente como responsable del operativo de seguridad, el secretario de Gobierno, César Cravioto, tuvo la desfachatez de culpar “a la derecha”, cuando todo el mundo sabe que los anarquistas aprovechan las coyunturas para atacar.

Si el funcionario de Clara Brugada leyera, aunque sea un poco, entendería que los anarquistas son grupos con conexiones incluso a nivel internacional, cuya única línea de acción es desafiar y no reconocer a ninguna autoridad.

Para ellos no existen gobiernos, así hayan sido elegidos democráticamente. Lo han demostrado no solamente en administraciones de la 4T, sino en todas las que ha habido en la capital y en el país.

Un sencillo ejercicio hubiera arrojado que, si los anarquistas desconocen cualquier autoridad, lo que menos habría que ponerles enfrente es a los cuerpos policiacos, porque eso es lo que buscan.

Es como querer enfrentar una manada de lobos con un grupo de corderos; no se necesita mucha sabiduría, sino tantito sentido común para entenderlo y no esperar a que las cosas se resuelvan solas.

Pero, en su afán de proteger Palacio Nacional y el Antiguo Ayuntamiento, el gobierno de Clara dispuso bloques de uniformados frente a los activistas, que se dieron un verdadero festín saqueando comercios y agrediendo a los indefensos policías.

No es justo que a los agentes los manden al matadero, como carne de cañón, para recibir vejaciones y agresiones, que incluso ponen en peligro su vida, con la orden irrestricta de no defenderse, pase lo que pase.

Después de los golpes y humillaciones, no es difícil adivinar su desánimo, sobre todo luego de que Cravioto los felicitara por el estoicismo conque soportaron, sin responder, y de que un día después la jefa de Gobierno los visitara en el hospital.

En la 4T presumen con orgullo que fueron más inteligentes que los anarquistas y que no cayeron en su intención de provocar a la autoridad, para que después calificaran al gobierno como represor.

Prefirieron que los anarquistas fueran quienes reprimieran a los ciudadanos, policías y comerciantes antes que usar la fuerza del Estado para frenarlos. Lo presumen incluso en sus mañaneras, sin importar que el pueblo bueno opine lo contrario.

Porque no se necesita ser genio para frenar a los anarcos. Que chequen cómo hicieron anteriores gobiernos: los detectaban, los encapsulaban y los guiaban a zonas donde causaran el menor daño posible; había molestias, claro, pero la contención funcionaba.

Si heredaron un C5 armado, deberían usarlo no nada más para ver todo desde la oficina, sino para que los responsables tomen decisiones de protección ciudadana y de contención del vandalismo.

CENTAVITOS

Apenas rindió protesta como secretaria de la Contraloría de la Ciudad de México y los diputados hacían fila para la foto en Donceles con Nashieli Ramírez, a la que acababan de aprobar por mayoría en Donceles. Aunque todo el mundo quiere estar bien con quien les revisa las cuentas, destacó Víctor Hugo Romo, que se dijo artífice del nombramiento, que todos saben que vino de mero arriba. Si Romo cree que haciéndose pasar por héroe, la contralora le debe un favor o le tapará sus pendientes, no la conoce ni tantito. Si bien Nashieli no es vengativa, tampoco tiene fama de tapadera.

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