Mancera pierde plusvalía en la CDMX

Cómo era posible que se quisiera tener una ganancia extra por el mejoramiento urbano.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Pues el jefe de Gobierno asegura que no busca implementar nuevos impuestos, pero el año pasado ya aplicó multas por exceso de velocidad y éste fue pillado queriendo imponer un impuesto disfrazado por la plusvalía que adquieran las viviendas en la Ciudad de México.

Y es que todo un escándalo suscitó la propuesta de Miguel Ángel Mancera para que en la Constitución Política de la CDMX se integrara el cobro de un porcentaje en la venta de propiedades, catalogado como plusvalía que la infraestructura gubernamental otorga.

Claro que todo mundo protestó, pues cómo era posible que el gobierno quisiera tener una ganancia extra por el mejoramiento urbano, como si éste no se hubiera pagado —y de sobra— vía impuesto predial, derechos, tenencia y demás cobros.

La inconformidad por esta intentona escaló rápidamente y alcanzó tal magnitud, que Mancera se vio obligado a dar una improvisada conferencia de prensa para aclarar que no era su intención generar un nuevo impuesto.

Es más, culpó a los redactores del borrador constitucional de “la confusa redacción” del texto que abordaba el asunto, e incluso envió una carta a los constituyentes para pedirles que hicieran caso omiso de esa parte y la borraran.

¡Uff!, conforme varios se dieron cuenta y lo denunciaron, que si no quién sabe cómo se hubiera puesto el asunto con el pretendido cobro de plusvalía que intentaba el gobierno para la venta de viviendas en la ciudad.

Porque en caso de que a todo mundo hubiera pasado de noche el asunto, nadie cree que en verdad esos recursos se aplicarían en el beneficio del entorno urbano, como se prometía.

Como ejemplo está el cobro de las nefastas y carísimas fotomultas, cuyos cobros no se ven reflejados en una mejora al equipamiento urbano o, al menos, en el mejoramiento de las vialidades.

En su momento quedó demostrado que esa acción gubernamental es un impuesto disfrazado, porque es recaudatorio. El contrato con la empresa que se queda con casi la mitad de lo recaudado estuvo lleno de irregularidades, pero aún así se mantuvo.

Y ni qué decir de la millonaria recaudación por parquímetros; las colonias donde se aplican no ganan nada de nada.

Aunque, por supuesto, el tema de la plusvalía ya no será incluido en la naciente Constitución Política de la Ciudad de México, Mancera queda de nuevo raspado y le deja muy mal sabor de boca a la ciudadanía.

Pues aunque en verdad no hubiera sido su intención gravar la venta de propiedades en la capital de la República, no todo mundo le cree y más bien existe la opinión de que intentó sorprender a los capitalinos.

El escándalo le estalla luego de haberse reunido con el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, y con el gobernador de Nuevo Leon, Jaime El Bronco Rodríguez, para ver quién de los tres es el candidato independiente a Los Pinos en 2018.

Por supuesto que este resbalón no le descarta ni mucho menos, faltaba más, pero sí da material a sus enemigos para regar la idea de que no es lo confiable como dice ser.

CENTAVITOS... Y si los constituyentes no incluyen el cobro de plusvalía en la venta de bienes, cómo le harán los diputados locales en la Asamblea Legislativa para armonizar ese tema con la nueva Ley de Vivienda para el DF, que el martes pasado quedó aprobada y lista para que el gobierno capitalino la publique. Seguramente, la Consejería Jurídica de Manuel Granados tendrá que hacerle alguna observación, nomás para ser congruentes con la posición oficial del jefe de Gobierno, ¿no?

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