El partido de las fotomultas
Ningún perredista pudo decir ayer en qué beneficia a los ciudadanos la Reforma Política.

Adrián Rueda
Capital político
Demasiado tarde tomó el PRD la decisión de zafarse de la discusión sobre la aplicación del Reglamento de Tránsito del DF, pues en el inconsciente colectivo ya permeó la idea de que son el partido de las fotomultas.
La estrategia perredista se concentrará ahora en el impulso a la Reforma Política del Distrito Federal, como si eso le interesara a los ciudadanos de a pie.
Ningún perredista pudo decir ayer en qué beneficia a los ciudadanos la citada reforma, como para que sea un tema de interés popular.
Con la Reforma Política del DF no bajarán los crímenes, no habrá mejores salarios ni nuevas multas, o sea, es un tema que no le pega en el bolsillo a los capitalinos, contrario a lo de las fotomultas, que son prácticamente impagables por la mayoría de la población.
Ningún chofer, madre soltera, becario, adulto mayor, estudiante o comerciante que con muchos trabajos logró un crédito a mil años para hacerse de un cochecito que pudiera pasar la verificación estará en condiciones de pagar las exorbitantes multas.
Por el contrario, tendrá que dejar el auto en el corralón de donde no lo podrá sacar jamás, porque es otro cobro que, además, genera intereses. O, en el mejor de los casos, se llevará su auto a la provincia para darlo de alta allá.
El artículo 21 constitucional señala con toda claridad que los ciudadanos no pueden ser expuestos a multas mayores a su capacidad de pago. Quien gane el salario mínimo en el DF no podrá hacer frente a esos compromisos.
La cantidad de fallas ya ocasionó que el ciudadano Hugo Rodríguez Barroso presentara un amparo contra del Reglamento de Tránsito del DF por inconstitucional y, lo peor para el gobierno, según el periodista Salvador García Soto, puso un machote de amparo en la red para todo el que quiera.
Los perredistas dicen que eso no procederá, que toda acción de gobierno es recurrente, y quizá tengan razón. ¿Pero qué no les ha caído el veinte de que a lo mejor los amparos no se ganan, pero cómo se vería un gobernante con todos los ciudadanos amparados en su contra?
Si el PRD en serio quiere zafarse con la promesa de revisar el contrato y el costo de las multas, además de hacer una amplia campaña de difusión, está picando chueco de nuevo.
¿Dónde se ha visto que primero se ponga en marcha un reglamento que sancione en condiciones tan irregulares y después se dé a conocer, se modifiquen las cláusulas del contrato que le dio origen y se adecue el mobiliario urbano cuando ya entró en operación?
Lo mejor que podrían hacer los perredistas es buscar que se posponga su aplicación, revisar lo que está mal, difundir sus alcances y, después, echarlo a andar, pero modificado, eso sí se los agradecería la población.
Si no lo hacen ellos lo hará la oposición, que será quien se lleve las palmas, dejando al PRD como el partido de las fotomultas, para el que los quiera apoyar en las urnas.
CENTAVITOS… Ahora resulta que al panista Mauricio Tabe se le encendió el foco para proponer que a los automovilistas que no tengan una infracción en el año se les condone el pago de la tenencia, licencia, tarjeta, etcétera. Qué bueno que apoya esa idea, pero se la fusiló a alguien porque originalmente salió de Esthela Damián, dirigente local de Movimiento Ciudadano.