La SSPDF se dobla a medias

Almeida no cumplió el pacto sobre las multas de tránsito y dejó embarcados a los perredistas.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Ante la creciente inconformidad de liderazgos perredistas, que ven cómo la precipitada implementación del polémico Reglamento de Tránsito les está pegando en sus territorios, la Secretaría de Seguridad Pública aceptó una tregua “a medias” con respecto a las multas.

Aunque Hiram Almeida había aceptado, a principios de diciembre pasado, dar dos meses de gracia para la aplicación de las infracciones y cambiarlas por “amonestaciones”, a la mera hora se echó para atrás y dejó a los perredistas embarcados.

Cuando Miguel Ángel Mancera regresó de una gira por Europa y Oriente Medio, Almeida le dio su versión del acuerdo que proponía la fracción del PRD en la ALDF para implementar una tregua, la respuesta de su jefe fue que de ninguna manera.

La propuesta original, hecha en tribuna por la diputada Francis Pirín, presidenta de la Comisión de Movilidad, fue que se pusiera en marcha el Reglamento, pero que las multas a los infractores se comenzaran a cobrar hasta marzo, para que se difundiera bien.

Ya estaba todo pactado y era la oportunidad para que Mancera quedara ante la ciudadanía como un gobernante comprensivo y abierto, pero dicen en El Zócalo que al jefe de Gobierno le vendieron otra cosa y por eso bateó el acuerdo.

Eso puso en desventaja no sólo a los diputados del PRD sino a su propio partido, pues se quedaron sin un discurso para defender a la cada vez más indignada ciudadanía, ya que los amarillos no fueron capaces de encarar a su gobierno en aras del beneficio social.

Metidos en un gran embrollo, Mancera encargó a Almeida deshacer el entuerto ocasionado por su falta de tacto político y, desde entonces, lo han querido ayudar desde varios frentes, pero no se deja.

Lo único que hace es refugiarse en el regazo de su jefe y la bola sigue creciendo.

Los perredistas, por su parte, cambian todos los días su versión, lo cual refleja que no tienen construido discurso alguno. El jefe de Policía tiene pánico de salir de sus oficinas, a donde los legisladores lo visitan para tratar de que entre en razón.

Mientras tanto, partidos opositores como Morena y Movimiento Ciudadano han capitalizado la molestia ciudadana por las fotomultas; el PRD está atado de manos, convirtiéndose en un apéndice del gobierno.

Ayer un grupo de diputados volvió a visitar a Hiram, cuando lo que tendrían que hacer es llamarlo a comparecer, en comisiones, si se quiere, para que no sea vapuleado en el pleno, pero dar la percepción de que la ALDF es un poder, no un apéndice.

Por lo pronto la SSP anunció que no cobrará la primera multa cometida entre el 15 de diciembre  y hasta el próximo 15 de febrero, lo cual es una soberana tontería porque, quien no haya cometido alguna infracción, tiene un mes para violar el Reglamento sin que le pase nada.

Con esas ideotas ni cómo ayudar al buen Hiram.

CENTAVITOS… Si impactante fue la nota roja de que un niño de nueve años fue degollado por dos asaltantes que entraron a su domicilio, más lo es que uno de los presuntos sea un activista de Morena en Iztacalco. Y es que Héctor Miranda Ochoa, uno de los dos sospechosos de asesinar al niño, es un militante muy cercano a la diputada local de Morena, Citlali Hernández Mora, a quien ayudó en su campaña para diputada por Iztacalco. Las pruebas están en el propio Facebook de Miranda Ochoa.

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