Se apaga la luz de Granados
El diputado perredista empieza a perder el control parlamentario en Donceles.
Concentrado más en la defensa de los intereses de René Bejarano que en los del resto del perredismo, la estrella del presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa, Manuel Granados, parece que se empieza a eclipsar.
Sin interlocución efectiva con los demás grupos parlamentarios, que ya se reúnen a sus espaldas para impulsar una agenda alternativa de gobierno, el diputado perredista empieza a perder el control parlamentario en Donceles.
Las revueltas incluso entre personal de estructura contra sus decisiones son cada vez más frecuentes y se nota una ausencia de autoridad que ya empieza a llegar hasta el edificio del Antiguo Ayuntamiento, donde Miguel Ángel Mancera clama por un verdadero operador político.
Granados llegó a Donceles en medio de una gran expectativa por ser gente muy cercana al jefe de Gobierno y en un principio se sacó una estrellita al lograr consensos en la repartición de posiciones; aún no empezaba la disputa real por el poder.
Su estrategia fue aliarse con el grupo de Bejarano, a quien le dio prácticamente el control absoluto de los órganos políticos y administrativos de la ALDF, a cambio de un apoyo que todo mundo —excepto el líder legislativo— sabe que es ficticio; de coyuntura.
Benefició incluso a fracciones opositoras y por primera vez dio al PAN la presidencia de la poderosa Comisión de Hacienda, lo cual no fue bien visto por los propios perredistas, pues muchos de ellos fueron sacrificados y maltratados.
La falta de pericia de Granados quedó de manifiesto cuando comenzó la verdadera lucha de poder entre las tribus y las fracciones, pues no fue capaz de sacar una sola de las iniciativas que le interesaban a Mancera.
En los principales temas se mantuvo a la defensiva, tratando de evitar que sus propios compañeros le pasaran encima, como ocurrió con el rechazo a la cuota por alumbrado público, las reformas que dejaron en libertad a los vándalos del 1 de diciembre y la fallida decisión de quitar subsidios a la tenencia y el impuesto predial.
Su falta de control ha ocasionado que los grupos políticos entren en pugna y ya la semana pasada los dirigentes del PRI, PAN, Verde Ecologista y, en breve, del Panal en el DF iniciaron pláticas para una alianza en contra del PRD y sus autoridades.
Por supuesto que el tema preocupa al jefe de Gobierno, que no ve en su ex asesor al que le pueda operar los asuntos políticos importantes de la ciudad, por lo que se dice que Mancera ya está buscando quien lo ayude y está volteando a ver a varios diputados.
Esta semana se podrá saber algo al respecto, pues uno de los temas principales desde su campaña es el impulso de la reforma política del DF, para lo cual necesita de interlocutores con mayor fuerza y ya los busca.
Porque si bien es cierto que Mancera aún conserva buena parte de su capital político ganado en las urnas, es claro que carece del equipo necesario que le ayude a concretar su programa de gobierno.
Contrario a Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, quienes ejercieron el poder en una forma unipersonal, el jefe de Gobierno busca ser más incluyente pero necesita mejores cuadros.
CENTAVITOS… Parece que el PRI capitalino empieza a mover la patita luego de varios años de reumatismo, pues su nuevo dirigente, Cuauhtémoc Gutiérrez, iniciará una serie de giras por las 16 delegaciones de la ciudad para despertar a sus colegas. Muy raro será ver a alguien del tricolor andar por las calles, luego de que las anteriores dirigencias no salían de sus oficinas. Bueno, ni siquiera Beatriz Paredes lo hizo el año pasado cuando fue candidata al Gobierno del DF… Esta semana tendrán que visitar la ALDF los jefes delegacionales, quienes serán llamados a cuenta para que expliquen qué han hecho en sus primeros 100 días de gobierno… si es que han hecho algo..
