Ángela y Christian Nodal: hasta que sus duetos los separen
Ángela se impuso para participar en un dueto con su esposito: intentó besarlo, él no cooperó y luego de cantar juntos un tema, él le dijo que “con ésa y ya”.
¡Bienvenidos, mis sensuales fama-lovers! Como saben, aquí somos libres de humo, no nos reservamos el derecho de admisión y vemos a los famosos en todas sus posiciones.
Ya es 3 de noviembre, las visitas regresaron al mundo que nos aguarda. Creo que una de las cosas que me astillan el corazón son los altares al otro día del 2 de noviembre: las velas derretidas, el cempasúchil seco, las ofrendas sin olor y la certeza de lo intangible. Entiendo por qué los altares se recogen al otro día, como se limpia la mesa luego de una cena, porque a la belleza de la tradición la golpea la crudeza de la realidad.
La cosa es que mejor me regreso a la posición preferida del Fama-Sutra, la del “dime vaquero” o, mejor aplicado, la del “dime forajido”. Me refiero obviamente a Christian Nodal. Es innegable que a ese matrimonio ya le han colgado varias coronas fúnebres. Sin embargo, los dos chavalos ahí siguen, empeñando sus respectivas carreras en aras de su amor incomprendido.
Quien me quiera debatir lo de las carreras, nomás revise el nivel de hate que ambos cantantes reciben: los rumores de que Ángela no vende boletos y los abucheos con coros de “Cazzu” en las presentaciones de Nodal. No podría formarme en la fila de los que aseguran: “Ese romance es un muerto insepulto”, pero admito que ahí empieza a oler feo. El video más reciente de la presentación de Christian en Monterrey se volvió viral cuando el público captó que “hay problemas en el paraíso”. ¿Lo vieron? Al parecer, Ángela se impuso para participar en un dueto con su esposito: intentó besarlo, él no cooperó y luego de cantar juntos un tema, él le dijo claramente que “con esa y ya”. O sea, que no quiso compartir con Ángela una rebanada más del pastel de su trabajo.
Les puedo asegurar que hoy lunes esto seguirá retomándose en todos los programas de espectáculos. La parejita dio show y no precisamente con sus éxitos. Pero, antes de que le den los santos óleos al matrimonio Nodal-Aguilar, yo quiero ser la abogada del chamuco. Si recordamos que ambos están apenas en sus veintes (Nodal, 26, y Ángela, 22 años), es fácil entender que están muy tiernitos como para sobrellevar con estabilidad y madurez un matrimonio tan controversial.
Lo que me sorprende es que sigan juntos. A esa edad deberían estar comiéndose el mundo a probaditas, no estar jugando a la casita. Además, Nodal no es de durar mucho con sus parejas: con Belinda y con Cazzu duró menos de dos años.
Si a Nodal no le fallan las hojas del calendario, como creímos luego de su entrevista con Adela Micha, esta relación está atravesando la angosta vereda del año y medio de antigüedad. Obvio, no creo que haya empezado con Ángela el mismo mes que se casaron en Roma. Así que en unos meses Nodal estaría rompiendo su propio récord. Ya sé, a estas alturas ya están pensando lo mismo que yo: ¿será que, en efecto, a esos dos ya no los une el arrebato pasional, sino un contrato prenupcial? ¡Hasta me salió verso!
Recordemos que, a sólo un mes del anuncio de su boda en julio de 2025, muchos medios serios publicaron cláusulas del supuesto acuerdo en los que Nodal se compromete a tres años como mínimo de fiel matrimonio o la penalización de 12 millones de dólares.
Yo amo las bodas, incluso las bodas donde no soy requerida, ¿pero, los matrimonios? Ésos me tienen sin cuidado. Cada quien sabe dónde, con quién y durante cuánto tiempo logra su felicidad. Si en 2027 hay divorcio, pues es que sí había acuerdo prenupcial. Si es antes el truene, pues ya colgarán sus fotos en los antros estos del “despecho”. Y si siguen peleando y contentándose, como la mayoría de matrimonios, pues sólo son un par que gusta de cierta toxicidad y ya. ¡Nos callarán el hocico, la jeta, la boca, pues!
Lo que sí creo es que a la carrera de Ángela le están tocando el arpa los querubines; su soberbia y mal manejo de crisis le está tumbando el evento. O revira y expone su corazón sin petulancias o pronto estaremos cafeteando su occisa popularidad.
Mientras tanto, a ustedes les deseo que tengan una gran semana. Y recuerden: todos hemos protagonizado “el pleito tóxico del momento”, aunque sea en la fiesta-karaoke-de-Halloween-de-alguien.
