Alicia en su país de las maravillas
Mientras Alicia Villareal vive las mieles del amor nuevamente, Cibad “empodera“ a Melenie para posicionarse contra el romance.
Bienvenidos mis sensuales famalovers, como saben aquí somos libres de humo, no nos reservamos el derecho de admisión y analizamos a los famosos en todas las posiciones.
Sin duda la nota de la semana que seguirá dando de que hablar fue Melenie Carmona. Desde que estalló el conflicto entre Alicia Villarreal y Cruz “N” la expectativa volteaba hacia la hija mayor de la güerita consentida esperando una reacción obvia. Si era cierta la acusación de Alicia, Melenie debía pronunciarse de inmediato y contundente contra quien había sido como un segundo padre para ella. Pero no sucedió. Entonces, como “público enardecido” ante un telón que no abre, empezaron a atacarla. Las redes cuestionaban a la joven como si en ella recayera todo el peso de ese escándalo. ¿Por qué no apoyas a tu madre? ¿Prefieres a tu padrastro?
Los cuestionamientos a Melenie eran como sillas y botellas arrojadas al escenario reprochando que no salía a “dar show” y eventualmente los ataques lograron que el telón del morbo se levantara. Fue a mediados de año, por una orillita del escenario del conflicto, Melenie salió a aclarar que los tomatazos no los merecía. Que apoyaba a su madre en privado y que la dejaran de atacar. Lejos de calmar la cosa esto fue como cuando la prensa nos subimos al escenario de la obra en la que los guaruras de Lucerito terminaron encañonando a los colegas. Melenie siguió en el blanco de la funa, su mesura no fue bien recibida. Sin embargo, el telón se abrió de par en par hace unos días. No fue la rechifla del “público enardecido”, tampoco las sillas ni los tomates. Quien la puso en el centro del escenario fue Cibad, nada menos que el actual novio de su madre.
Melenie con ese rostro impresionante, no sólo por su belleza lozana, sino porque pareciera un clon de su madre, hizo un live y fue clara. Sí está distanciada de su madre y al parecer no es por Cruz ni por lo que supuestamente le hizo a su mamá. Melenie reveló que el coach de mujeres nomás no le cae bien. Dice que su madre firmó el divorcio el 31 de julio y en agosto ya estaba besuqueándose con el galán, cosa que ella pidió no hiciera. Que fuera prudente, dice la joven, era la única petición que sus hijos hicieron a Alicia.
Esto desata el gran dilema que las mujeres vivimos en algún momento de la vida. Somos madres, pero antes de eso somos mujeres ¿no? Alicia crió a tres hijos, se sobrepuso a un divorcio con Arturo Carmona y rehízo su vida con Cruz. Asegura haber vivido un infierno a manos del músico y ahora se ve feliz y plena junto al ranchero que da discursos motivacionales. Claro que tiene todo el derecho a encamarse con quien le dé la gana. Cuando el conflicto aconteció, Mel estaba a punto de irse a vivir con el novio y sus hermanos menores ya tenían programado estudiar en Estados Unidos. Lo que le esperaba al matrimonio era reinventarse en un nido vacío. Alicia decide “no dejarse”, pero ¿Mel sí? Escribe Arturo Carmona en apoyo tajante a su hija. Antes de que sigan aventando sillas y botellas les convito a recordar que, en efecto, Mel también tiene corazón y ser hija no te obliga a soportar al novio de tu madre. Melenie ya demostró apertura a los cambios en la vida de su madre cuando aceptó a Cruz, no podemos tacharla de prejuiciosa. Simplemente Cibad no le cae.
Todo lo que he dicho hasta ahora es apegado a las declaraciones y hechos públicos. Pero ahí les va mi opinión basada en cosas que no se han terminado de decir. La fractura de Mel con su madre no es por un bato sombrerudo ¡qué va! Eso es nimiedad ante lo que Alicia, en pro de su carrera y comodidad, decidió por sobre los sentimientos de su propia hija. El presunto agresor sexual de Mel sigue trabajando para su madre.
La discusión entre Cruz y Alicia esa mala noche de febrero era por el llanto de Mel quien, también esa vez, pidió un único favor: “No contrates a fulano mamá”. ¿Quién es mi fuente? Lo digo sin reparo, Cruz me lo contó. Después el mismo Carmona me lo confirmó y, por si fuera poco, otra fuente me envió fotos del sobrino de Alicia en dos de sus últimas presentaciones. Aquí sí lanzo yo otro dilema... claro que antes que madres somos mujeres, pero, ¿antes que madres, somos artistas? ¿Alicia priorizó su carrera por sobre el sentir de su hija?
Nada tiene que ver esto con las supuestas agresiones que Cruz “N” le propinó. Nada lo justifica y, si fue así, que la ley sea implacable. Adoro ver a Alicia fuerte, no dejada y enamorada, porque la mayoría sabemos qué se siente y no todas hemos denunciado y no todas hemos sanado y vuelto a amar, o no tan pronto. Bien por ella.
Pero una cosa sí es cierta, Cibad está empoderando por lo menos a dos mujeres, a una para amar de nuevo, a otra, para decir que nomás no le cae bien como novio de su madre. Vas bien mijo.
