Me lastiman los tacones

Te flagelas por dejar escapar ese amor con aquel chico que pintaba perfecto.

Así como las Cirilas pasamos por relaciones en las que nos clavamos como idiotas sin ser correspondidas, también los Cirilos alguna vez se han clavado de la misma manera con una chica que “los quiere”, pero no “los ama”.

A veces la figura es peor, cuando Cirila y Cirilo han estado perdidamente enamorados, y en uno de esos traspiés extraños de la vida de repente el amor se te desvanece. Culpable por todas las promesas hechas, no sabes ni como enfrentar a Cirilo que aún muere por ti.

Intentas por todos los medios volver a enamorarte de tu Cirilo, verlo con esos ojos con los que lo veías hace apenas unos meses. Te flagelas por dejar escapar ese amor con aquel chico que pintaba perfecto para pasar tu vida con él: buen hijo, buen hermano, buen novio… no sabes ni por qué eres tan tonta de regresar al mercado de usado a ese hombre que seguramente no da un brinco en el trampolín de la soltería.

Sabes bien que pagarás tu debido karma por desperdiciar semejante partido. Tus amigas y familiares no entienden por qué te has desenamorado si “¡es perfecto!”. Eres consciente de que es perfecto y de que probablemente, por deuda cósmica, nunca volverás a encontrar uno así de bueno, pero… ya no sientes cosquillitas en la panza y, no sólo eso, sino que ya no sientes nada por él más un bonito cariño. En el peor de los casos ya sientes cosquillitas por alguien más.

El problema, mi querida Cirila al borde del ataque, es que ese amor ya no se recupera y te quedan dos sopas: una es hacerte la de la vista gorda y quedarte ahí cómoda en una relación que no te genera fuegos artificiales, y la otra es atreverte a buscar lo que realmente te llena, aunque primero tengas que pagar tus pendientes kármicos con dos que tres perruchos que te hagan llorar. Aun así, vale la pena.

En estos casos te conviertes en víctima de tus propios miedos: miedo a cometer un error, miedo a que te arrepientas y lo quieras de regreso cuando ya sea demasiado tarde. Miedo, miedo, miedo. Otro sentimiento, que suena horrible pero es verdad, es lástima.

Aquel buen hombre que adoras con tu alma aunque ya no lo ames con pasión todavía te ama. En el momento que decidas terminar con él romperás su corazón. Pero no quieres ser la que le rompa el corazón, no quieres que te odie, no podrías vivir con ello.

Pero el amor es así. Si no es una de esas historias de “vivieron felices para siempre”, uno de los dos sale lastimado. En este caso va a tener que ser Cirilo enamorado y tú te tendrás que convertir en “la maldita esa” que desperdició a aquel hombre tan bueno. Pero no te preocupes, el tiempo lo cura todo, al final Cirilo terminará por recuperarse y agradecerá que cortaste las cosas a tiempo, fuiste honesta y c’est la vie.

Quedarse al lado de una persona que no amas es uno de los peores errores que puedes cometer. Dejar pasar tu vida sin esa emoción ni la belleza que produce el amor verdadero, es una pérdida de tiempo, no sólo para ti, también para el otro que si le dieran a escoger –y está sano de la cabeza, claro está– preferiría sufrir un poco a conformarse con migajas.

        www.twitter.com/AlasdeOrquidea

        AlasdeOrquidea@gmail.com

        www.taconesycorbatas.com

        www.alasdeorquidea.com

        www.facebook.com/AlasdeOrquidea

            www.youtube.com/AlasdeOrquidea

Temas: